No es ningún secreto que el automóvi alemán atraviesa una de sus peores crisis. La complicada tesitura del sector ha llevado a las fábricas del corazón del motor europeo a reducir su plantilla en un 5,8% en el primer semestre de 2026, con hasta 42.300 empleados menos. Unos datos que hunden a la segunda industria más importante del suelo teutón hasta las cifras más bajas desde 2005, tal y como se desprende de un informe de la Oficina Federal de Estadística (Destatis) y adelantado por EP. El salto a la electrificación, los aranceles impuestos por Donald Trump o la férrea competencia de las marcas chinas han golpeado con fuerza al motor germano, con 'apenas' 691.500 empleados. No obstante, sigue manteniéndose en segunda posición, después de la ingeniería mecánica, con 905.900, de acuerdo con el mismo documento. Su caso, sin embargo, tampoco es una rara avis, ya que en el sector manufacturero se han producido un total de 144.100 despidos, con un descenso general que alcanza el 2,7%. No se ha salvado de la criba el sector de la fabricación de vehículos y motores, con una caída del 6,1% (429.200 afectados), al igual que tampoco lo ha hecho el segmento de suministros de piezas y accesorios, que vio cómo se desplomaba incluso más, con un 7,6% (219.500). La excepción fueron los proveedores de carrocerías, estructuras y remolques, cuya tasa creció hasta un 10%, con 42.800 trabajadores más. Más despidos a la vista El caldo de cultivo formado por diferentes circunstancias ha dejado más que tocado al mayor productor europeo de automóviles. Tanto es así que en los últimos tiempos la triple entente formada por BMW, Mercedes-Benz o Volkswagen se ha visto obligada a anunciar numerosos despidos que ya ascienden a más de 60.000. La última en sumarse a esta negativa tendencia fue BMW. La firma muniquesa confirmó hace dos semanas su intención de reducir su plantilla en hasta 8.000 empleos de cara a 2027. Una estrategia con la que pretenden ahorrar hasta 1.000 millones de euros anuales a partir de 2028.Tampoco se salva el gigante Volkswagen, que, de hecho, es el peor parado. El grupo, propietario de marcas como Lamborghini, Seat o Skoda, confirmó hace escasos meses 50.000 despidos en su tierra natal hasta 2030. Una decisión motivada por el desplome de sus ventas en el primer trimestre, cuando se hundieron un 46%. Sin embargo, el consejero delegado de la compañía, Oliver Blume, comentó en una entrevista en la propia intranet de la compañía que, de no surtir efecto, esta cifra podría escalar hasta los 100.000 recortes. Dentro del propio conglomerado, Porsche también anunció hace dos semanas su intención de implementar un plan de reestructuración que contempla reducir hasta 5.000 empleos. Sin embargo, al igual que en los casos anteriores, la firma premium también lo llevará a cabo de manera no forzosa, mediante jubilaciones, relevo generacional o indemnizaciones, tal y como acordaron con el Comité de Empresa, el sindicato IG Metall y la patronal Südwestmetall.
Batacazo del automóvil alemán: los despidos hunden el empleo a su nivel más bajo de los últimos 20 años
Los fabricantes bávaros han reducido su plantilla en un 5,8%, con 42.300 empleados menos que en el primer semestre de 2025.









