La vicepresidenta Aagesen recuerda que "es una especie vulnerable y cualquier daño contra ella es un delito grave". Además de la responsabilidad penal, las sanciones pueden alcanzar los 2 millones de euros.El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) investiga la aparición de una orca ibérica con marcas compatibles con disparos de perdigón en su aleta dorsal en aguas del Estrecho de Gibraltar. El ejemplar, conocido como Toñi, es la orca más longeva de esta población, según confirmó el departamento dirigido por Sara Aagesen.El Miteco tuvo conocimiento de los hechos el martes 11 de agosto por la tarde, a partir de la información remitida por la entidad conservacionista WeWhale, autorizada por el Ministerio para operar en la zona. Al día siguiente, la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, competente en la gestión de especies marinas protegidas, abrió actuaciones previas de investigación.El Ministerio ha señalado que estas actuaciones permitirán incoar un expediente sancionador si se logra determinar con precisión qué ocurrió y quiénes podrían ser los autores del daño causado al animal. La orca ibérica es una especie protegida y su población se encuentra en un estado crítico. Cualquier agresión puede tener consecuencias graves para la supervivencia del grupo, especialmente cuando afecta a individuos clave como Toñi."La orca más longeva del Estrecho de Gibraltar ha aparecido esta semana con marcas compatibles con disparos de perdigones. Es una especie vulnerable y cualquier daño contra ella es un delito grave", ha expresado la vicepresidenta Aagesen en la red social 'Bluesky'.Las orcas son consideradas "vulnerables"La población de orcas del Estrecho de Gibraltar y del golfo de Cádiz está catalogada como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA). El artículo 57 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad prohíbe además "cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos". El incumplimiento de esta normativa puede derivar en sanciones de hasta 2 millones de euros y responsabilidad penal.Desde 2020, cada verano se registran interacciones entre ejemplares de la orca ibérica y embarcaciones que navegan en las aguas atlánticas del Estrecho de Gibraltar y el Golfo de Cádiz. Estas conductas se repiten de forma sostenida en la Península Ibérica, según los datos recopilados por organismos científicos y entidades conservacionistas.El Ministerio de Transportes y el Miteco han difundido recomendaciones y pautas de navegación para quienes transiten por el Atlántico en caso de avistamiento o interacción con orcas. El objetivo es evitar o reducir riesgos para los tripulantes, las embarcaciones, la seguridad de la navegación y los cetáceos, cuya protección es prioritaria para ambas administraciones.
El Gobierno investiga si la orca Toñi ha sido tiroteada en su aleta con perdigones en el Estrecho de Gibraltar
La vicepresidenta Aagesen recuerda que 'es una especie vulnerable y cualquier daño contra ella es un delito grave'. Además de la responsabilidad penal, las sanciones pueden alcanzar los 2 millones de euros.










