En las oficinas moscovitas del periódico Novaya Gazeta, los pasillos están en silencio.

Hay una abrumadora sensación de vacío.

“Ya no existe el periódico”, me dice el que fuera editor jefe Dimitri Murátov en una entrevista exclusiva publicada en el canal de YouTube de BBC News (en ruso con doblaje al inglés).

Murátov, de 64 años, cofundó Novaya Gazeta hace más de tres décadas.

Se convirtió en el diario insignia del periodismo independiente y contundente en Rusia, el que sacó a la luz los abusos contra los derechos humanos y la corrupción de alto nivel.