Sentirse cansado, tener diarrea o dolor abdominal son síntomas que se suelen atribuir a causas leves. Pero si persisten, se repiten con el tiempo o se les suma una pérdida de peso involuntaria pueden indicar una enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

A diferencia de otras enfermedades intestinales, la EII está rodeada de estigmas porque sus síntomas causan pudor o incomprensión social. “Provoca síntomas muy tabú, porque si te rompes una pierna todo el mundo lo entiende, pero la diarrea, el dolor abdominal, la urgencia y la incontinencia que impiden salir de casa, cuesta entenderlos”, apunta Íngrid Ordás, gastroenteróloga del Hospital Clínic Barcelona.

Sin embargo, es una enfermedad que sufren muchas personas y que, aunque se diagnostica sobre todo entre los 20 y los 40 años, puede aparecer a cualquier edad. Por eso es fundamental conocer sus síntomas.

Los dos tipos de EII

Según especialistas del Hospital Clínic Barcelona, la EII abarca principalmente dos enfermedades. La primera es la colitis ulcerosa, que comienza en el recto y se extiende de forma continua hasta afectar al colon. Esta enfermedad se caracteriza por producir urgencia para ir al baño y sangrado en las heces, síntomas que, al ser muy evidentes, facilitan su rápido diagnóstico.