Para Andrés Mancera, la noticia del terremoto en Colombia dejó de ser un hecho distante desde que comenzó a recibir mensajes de amigos y conocidos afectados. Él es propietario del restaurante Típicas Colombianas, en la ciudadela Simón Bolívar, y lleva 23 años viviendo en Ecuador. Desde el lunes 10 de agosto en la noche, junto con otros compatriotas, empezó a reunir donaciones para enviarlas a Colombia.“Somos de Bogotá. Gracias a Dios en Bogotá no pasó nada, sí se sintió, pero todos están bien. Tengo varios amigos que son de Cali. Hay unos amigos que se les cayó la casa encima y están desaparecidos”, contó Mancera. PublicidadMientras intenta conocer el paradero de sus amigos, también participa en cadenas de difusión para localizar a personas que continúan desaparecidas.En Cali, donde también tiene conocidos, el impacto fue mayor. Esa situación motivó a Mancera a concentrar los esfuerzos en el Chocó, zona donde busca que llegue parte de la ayuda recolectada. “La gente de Chocó, que es la más afectada, lo necesita”, señaló.Mancera llegó a Ecuador hace 23 años y aseguró que ya se siente “un ecuatoriano más”. Desde su restaurante recibe donaciones de 12:00 a 21:00 para que se puedan compartir a los afectados. PublicidadPublicidadLa intención es unir lo recolectado con otros dos negocios que participan en la iniciativa: Tortaspan, en la tercera etapa de la Alborada, y Carrefour, en Florida Norte, también con propietarios colombianos.En el caso de Luz Elena Duque, la emergencia también se vive a través de su familia. Ella es originaria de Medellín y lleva 18 años en Guayaquil. Sus familiares en esa ciudad no sufrieron mayores consecuencias, pero tiene tres hermanos en Cali y una sobrina cuya vivienda resultó afectada.El departamento de su sobrina había sido entregado hace apenas nueve meses y resultó considerablemente dañado por el terremoto.Duque explicó que en Tortaspan, ubicada en la Alborada tercera etapa, llevan dos días recibiendo donaciones. El local atiende aproximadamente de 09:00 a 18:00 y cuenta con un espacio donde se almacenan los productos antes de ser retirados para su traslado.PublicidadEntre los artículos que reciben están productos no perecederos, agua y elementos de primeros auxilios, como alcohol, gasas y guantes, especialmente requeridos por quienes participan en las labores de rescate. También han recibido bebidas como Gatorade.La iniciativa busca concentrar lo recolectado en los tres negocios para realizar un solo envío. Mancera indicó que están gestionando con una empresa privada el traslado de los productos mediante un camión hasta la frontera con Colombia. A partir de los contactos de esa empresa, se coordinaría posteriormente el envío hacia los puntos que requieren asistencia.“Así sea una libra de arroz, así sea una cobija, una toalla, todo sirve porque la gente en Colombia de verdad lo necesita”, expresó Mancera.Los puntos de acopioAdemás de los tres establecimientos de la iniciativa —Típicas Colombianas, Tortaspan y Carrefour, en Florida Norte—, la Secretaría de Gestión de Riesgos del Gobierno nacional habilitó otro punto de recepción en la Facultad de Educación Física de la Universidad de Guayaquil.Este centro atiende de 08:00 a 17:30 y estará disponible hasta este viernes 14 de agosto. En este lugar se reciben artículos destinados al alojamiento temporal y productos de higiene personal.Para alojamiento temporal se solicitan juegos de sábanas de una plaza o plaza y media para clima cálido, toldos o mosquiteros, colchonetas de una plaza o plaza y media, carpas de acampar para cinco personas, almohadas y baldes plásticos para almacenar agua.En cuanto a higiene personal, la lista incluye jabón de tocador en barra, jabón para lavar ropa en barra, cepillos dentales para adultos y niños, pasta dental, toallas de baño y desodorante en crema.Mancera señaló que en los puntos administrados por la iniciativa también reciben agua y alimentos no perecederos, debido a que consideran que estos productos son necesarios para las familias afectadas. “Nosotros estamos haciendo por cuenta de nosotros, tratar de hacer llegar esas cosas a donde lo necesitan”, dijo.Duque hizo un llamado a ecuatorianos y colombianos para sumarse a la campaña. “Todos están invitados, ecuatorianos, colombianos, a que nos unamos a esta causa, a que les ayudemos a todos ellos, porque no sabemos en qué momento nos puede tocar a nosotros”, manifestó.Colombia contabiliza 265 fallecidosEl terremoto de magnitud 7,4, según el Servicio Geológico Colombiano, tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las zonas más afectadas por la emergencia.La cifra de fallecidos ascendió a 265, mientras que 3.494 personas resultaron heridas y 496 permanecen desaparecidas. El desastre también ha afectado a 25.872 familias, que representan a 53.816 personas.El balance citado en la información proporcionada registra además 11.347 viviendas destruidas y 53.526 averiadas. A esto se suman 140 edificios colapsados, 1.819 centros educativos averiados y 631 centros comunitarios afectados.El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró la “emergencia económica” para afrontar las consecuencias del terremoto. Según Espriella, la medida permitirá canalizar recursos hacia la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos afectados.El Gobierno también prevé medidas de alivio temporal para las familias damnificadas, entre ellas apoyo para el pago de servicios públicos, subsidios de arrendamiento, alivios tributarios y financieros y ayudas económicas para los hogares más vulnerables, además de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados.Las labores de búsqueda continúan en Colombia y los colombianos residentes en Guayaquil intentan aportar desde la ciudad mediante la recolección de productos básicos. La meta de los organizadores es reunir las donaciones y hacerlas llegar a quienes perdieron sus viviendas o requieren asistencia tras el terremoto. (I)
Colombianos en Guayaquil impulsan recolección de víveres para enviar a los afectados por el terremoto
La meta de los organizadores es reunir las donaciones y hacerlas llegar a quienes perdieron sus viviendas.














