Los maullidos de un gato durante la madrugada pueden convertirse en un problema para toda la familia. Aunque algunos dueños los interpretan como una señal de miedo, tristeza o un simple pedido de atención, los veterinarios y etólogos felinos señalan que una de las causas más frecuentes es el aburrimiento y la falta de actividad durante el día.Los gatos son animales crepusculares, es decir, sus momentos de mayor actividad suelen aparecer al amanecer y al atardecer. Sin embargo, cuando durante el día no tienen suficientes estímulos físicos y mentales, pueden acumular energía y manifestarla durante la noche. Por eso, aumentar el tiempo de juego y compartir momentos de calidad con ellos puede ayudar a modificar esta conducta.El enriquecimiento ambiental también cumple un papel importante. Rascadores cerca de las ventanas, juguetes interactivos y espacios donde puedan esconderse o descansar permiten que el animal tenga más estímulos dentro del hogar. Una sesión de unos 15 minutos de juego intenso antes de dormir también puede favorecer un descanso más prolongado.Qué hacer para reducir los maullidos nocturnosAntes de atribuir el comportamiento al aburrimiento, los especialistas recomiendan descartar un problema de salud. En los gatos mayores, los maullidos nocturnos pueden aparecer como una señal asociada a problemas como el hipertiroidismo, la hipertensión o el síndrome de disfunción cognitiva.En los gatos jóvenes que todavía no fueron esterilizados, en cambio, la conducta puede relacionarse con el celo, la reproducción o el marcaje territorial. También puede existir frustración en animales acostumbrados a pasar parte del día fuera de casa y que deben permanecer dentro durante la noche.Una vez descartadas las causas médicas, algunas medidas pueden ayudar:Jugar antes de dormir: una actividad que incluya correr, saltar o perseguir juguetes permite gastar energía.Controlar comida y agua: el gato debe tener acceso a alimento y agua limpia durante la noche.Mantener limpio el arenero: la falta de higiene puede generar incomodidad y favorecer los maullidos.Dedicarle tiempo: unos minutos de compañía, caricias o juego pueden ayudar a que se relaje.No reforzar la conducta: si el maullido busca únicamente atención, responder siempre puede convertirlo en un hábito.Un hogar adaptado a sus necesidadesEl entorno tiene un impacto directo en el bienestar de los gatos. Según las recomendaciones, los recursos básicos deben estar disponibles y, en hogares con más de un animal, conviene que existan en cantidad suficiente y en distintos puntos de la casa.Comederos, bebederos, areneros, juguetes y zonas de descanso forman parte de ese ambiente. También son importantes las superficies para rascar, los espacios elevados y los escondites tranquilos.La clave está en respetar las necesidades naturales del animal y ofrecerle estímulos durante el día. Así, el juego, el ejercicio y un hogar preparado para su comportamiento pueden reducir el aburrimiento y con él, una de las posibles causas de los maullidos nocturnos.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOEstados UnidosGatosMascotas