El PP busca en el Senado el choque institucional mientras el Gobierno retrasa unas explicaciones sobre Ceuta necesarias y urgentes

La Comisión de Interior del Senado interrumpió ayer sus vacaciones para celebrar una sesión a la que solo acudieron senadores del PP, de Vox y de Junts. El único objetivo de la sesión era denunciar la ausencia no justificada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien había sido convocado a comparecer sobre la crisis fronteriza de Ceuta. Marlaska decidió ignorar el reclamo del Senado con el argumento de que ya va a comparecer sobre este asunto a finales de mes en el Congreso. El presidente de la Comisión le acusó de “huida y desobediencia” y anunció acciones legales. La sesión consistió en señalar a la silla vacía del compareciente y hacerse una foto.

La jornada sirvió de momentáneo recordatorio del estado de la política española en medio de la emoción colectiva por el eclipse total de Sol. El Ministerio del Interior tenía ayer que coordinar un operativo especial que incluía desde posibles problemas en las carreteras a la vigilancia ante posibles incendios debido a la presencia masiva de ciudadanos en áreas rurales. Esa habría sido suficiente razón para negociar de buena fe con el ministro otra fecha para la comparecencia. La mayoría absoluta del PP en el Senado, sin embargo, no parecía interesada en las explicaciones del ministro, sino en la teatralidad del plantón y el supuesto choque institucional.