El enésimo choque entre el Gobierno y el Senado, ahora a raíz de la crisis en Ceuta, va camino de enquistarse. El plantón del primero de los ministros convocados a la Cámara Alta para dar cuenta de la gestión de la avalancha de inmigrantes, Fernando Grande-Marlaska, ha subido los decibelios en otro conflicto más. Lo normal es que José Manuel Albares y Félix Bolaños hagan lo mismo, ya que la intención de Moncloa es acudir al Congreso a finales de mes, aunque existen dudas con Margarita Robles. La titular de Defensa mostró su disposición a ir al Senado el próximo 18 de agosto, pero estas intenciones están ahora mismo en la indefinición. "Es un acto de desobediencia deliberado", expresó este miércoles el presidente de la comisión de Interior del Senado, Fernando Martínez-Maíllo, en una muestra del enfado del PP ante el desplante de Marlaska. El resultado de este desencuentro acabará probablemente en los tribunales, ya que los populares han deslizado que buscan ya "fórmulas jurídicas" para lo que consideran una "falta de respeto" y un "incumplimiento de la obligación constitucional" del Gobierno de responder ante las Cortes. Encima de la mesa está la posibilidad de abrir un conflicto de atribuciones que deberá resolver el Tribunal Constitucional, pero es una vía utilizada de forma recurrente por los populares. La mayoría absoluta que el PP logró en la Cámara Alta en las elecciones de 2023 ha servido al partido de Alberto Núñez Feijóo para utilizar el Senado en su labor de oposición al Ejecutivo de Pedro Sánchez, aunque no siempre con resultado satisfactorio. La salida a esa frustración son los citados conflictos de atribuciones, pero la decena activados en estos tres años de legislatura están en un cajón del organismo que preside Cándido Conde-Pumpido. Más frustración todavía. Los populares registraron las comparecencias el jueves pasado para solicitar la presencia de los tres citados ministros, mientras que el viernes el Gobierno hizo lo mismo a petición propia, aunque en el Congreso. En ese impasse, Rafael Simancas, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, dio el primer portazo. Durante el fin de semana, el presidente del Senado, Pedro Rollán, remitió una carta al dirigente socialista para apercibir al Ejecutivo del incumplimiento, pero Simancas volvió a responder de forma negativa. TE PUEDE INTERESAR La sorpresa la dio Robles el martes al responder al presidente del Senado con su disposición a acudir a la Cámara alta. Ambos fijaron la fecha del 18 de agosto, justo una semana antes de su comparecencia ante el Congreso. Moncloa mandó parar y a última hora de la tarde de este miércoles todavía no estaba clara la decisión de la titular de Defensa, que por la mañana había estado en Ceuta. Allí, estoica, recibió la reprimenda de varios vecinos ceutíes que se agolparon antes de su llegada a la reunión que tenía con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. "Nos habéis abandonado y yo la tenía a usted en estima", le espetó, entre sollozos, una mujer ceutí que después recordó que los habitantes del enclave norteafricano son "más españoles que ninguno". Después Robles la confortó antes de dejar claro ante los medios de comunicación que a Ceuta y Melilla "no se las toca", aunque en esa misma comparecencia eludió pronunciarse sobre si acudirá o no al Senado para dar explicaciones por una gestión muy criticada en la ciudad que se vio asaltada por 80.000 inmigrantes el pasado 30 de julio. TE PUEDE INTERESAR Mucho más claro se mostró Grande-Marlaska mientras en el Senado los parlamentarios del PP afeaban su ausencia a una silla vacía. Una hora después de la hora fijada para su comparecencia en la Cámara alta, el titular de Interior ofreció una rueda de prensa relacionada con el eclipse solar que tiene volcado al Gobierno y allí tuvo que responder sobre su desplante. Aludió a unas "circunstancias obvias" para explicar la "imposibilidad" de su presencia en el edificio de la Plaza de la Marina Española. "Ellas mismas se explican", profundizó, sin dejar muy claro cuáles eran esas circunstancias. "No hay voluntad de incumplimiento, sino de seguir cumpliendo nuestras responsabilidades como Ejecutivo y hacia el Parlamento", abundó el ministro del Interior tras dejar claro que su voluntad pasa por acudir al Congreso de los Diputados el 28 de agosto en la comisión del ramo. Albares hará lo propio en la comisión de Exteriores y Bolaños en la de Seguridad Nacional en los días 27 y 27 de agosto respectivamente, en una Cámara donde la mayoría de la Mesa está en manos del PSOE y sus socios de Sumar. De los cuatro ministros señalados por la crisis, sólo Félix Bolaños se ha quedado sin visitar Ceuta por el momento. Grande-Marlaska estuvo en los primeros momentos de la crisis, ya que acudió a la ciudad autónoma con el presidente del Gobierno el 31 de julio, cuando todavía había decenas de miles de inmigrantes en el enclave norteafricano tras el asalto a la frontera del Tarajal. Robles ha sido la última en visitar la ciudad y también la única que se ha enfrentado a los relatos de los ceutíes, que denuncian la "inseguridad" y el "miedo" que viven dado que todavía quedan unos 10.000 migrantes deambulando por las calles, según las cifras de Juan Jesús Vivas. El jefe del Ejecutivo ceutí denunció este jueves que la situación "empeora día tras día" y reclamó más presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, aunque fue más benevolente con la titular de Defensa, con quien, según sus declaraciones, coincide en gran parte del diagnóstico sobre esta amenaza a la "integridad territorial" de España. El enésimo choque entre el Gobierno y el Senado, ahora a raíz de la crisis en Ceuta, va camino de enquistarse. El plantón del primero de los ministros convocados a la Cámara Alta para dar cuenta de la gestión de la avalancha de inmigrantes, Fernando Grande-Marlaska, ha subido los decibelios en otro conflicto más. Lo normal es que José Manuel Albares y Félix Bolaños hagan lo mismo, ya que la intención de Moncloa es acudir al Congreso a finales de mes, aunque existen dudas con Margarita Robles. La titular de Defensa mostró su disposición a ir al Senado el próximo 18 de agosto, pero estas intenciones están ahora mismo en la indefinición.
El Gobierno fuerza el choque con el Senado por Ceuta y aboca el caso a los tribunales
Marlaska ignora a la Cámara Alta con una comparecencia sobre el eclipse y Robles deja en el aire su presencia el próximo 18 de agosto, aunque sí da la cara ante los ceutíes. El PP estudia vías jurídicas











