Tras cuatro días de asedio a tres casas palestinas por una decena de colonos judíos, Israel ha lanzado este jueves —tras intervenir Estados Unidos— una operación militar para “para proteger a los residentes y mantener la seguridad” en la aldea cisjordana de Qusra, según ha informado el ejército. Las tropas, sin embargo, no han echado aún a los radicales israelíes (que se pasean junto a las viviendas desde el domingo), sino que han evacuado y tomado seis casas palestinas, de acuerdo con el alcalde, Abed Al Athem Wadi. Son los preparativos de una campaña para poner fin a un cerco que ha ido atrayendo atención internacional con el paso de los días.Los colonos han llegado a cortar el agua y la electricidad a tres familias, atemorizadas de salir y temerosas de quedarse sin comida. “Estamos completamente aislados (…). La familia está enormemente aterrorizada", denunció uno de los asediados, Qusay Abu Ridi, en una publicación en Facebook.La situación ha puesto en el punto de mira al ejército, que está impidiendo acceder a las casas a periodistas y activistas, y que no duda en evacuar por la fuerza a sus propios ciudadanos en otras zonas de Cisjordania cuando se trata de activistas de derechos humanos, y no de colonos.Un vídeo ha sido particularmente revelador: cuando los radicales judíos levantaron el protoasentamiento (del tipo que no solo el derecho internacional, sino también Israel considera ilegales), los soldados despachados no solo no hicieron nada para remediarlo, sino que rezaron y se sentaron con ellos, haciéndose selfis bajo la carpa que habían instalado, según se puede ver en vídeos. Las Fuerzas Armadas de Israel han anunciado medidas disciplinarias contra ellos.En la mañana de este jueves, el ejército ha enviado tropas a Qusra, demolido algunas estructuras que levantaron los colonos e instado a los residentes a “permanecer en sus hogares”. También ha precisado que no operará dentro de la casa de la familia palestina ubicada cerca de donde se alzaba la ―ahora desmantelada— tienda de campaña. No hace mención a las otras dos. Los evacuados han sido trasladados de momento a otras dentro de la misma localidad, cercana a la ciudad de Nablus, en el norte del territorio ocupado de Cisjordania.La prolongación de la situación (sumada a que una de las casas pertenece a un palestino-estadounidense que vive en Ohio y allí tiene encerrados a un hermano y un hijo) ha acabado implicando al embajador de Estados Unidos en Israel. Mike Huckabee es un habitual defensor de la ocupación israelí de Cisjordania, hasta el punto de afirmar que ni una ni la otra realmente existen y se refiere al territorio por su nombre bíblico y oficial en Israel: Judea y Samaria.“Acto de terrorismo”A primera hora de este jueves, el embajador desveló que el ejército y la policía israelí habían acudido a Qusra “a petición” de la Embajada de EE UU en Jerusalén. “Las acciones de quienes llevaron a cabo este horrible acto de terrorismo, destinado a intimidar y acosar a esta familia, son repugnantes. No hay excusa para semejante comportamiento de matones”, ha señalado en la red social X.El ejército ya se había personado en Qusra en la víspera, con el jefe del Estado Mayor, Avi Bluth. Efectuó un arresto y empleó gases lacrimógenos, pero se fue sin desmantelar el asentamiento, ni romper el cerco a las casas palestinas, ante la resistencia de los radicales. El asedio comenzó el domingo, cuando los colonos bloquearon el camino de acceso a tres viviendas e instalaron una tienda de campaña en sus patios delanteros. Lo llaman una “ampliación” —a menos de 200 metros de las casas palestinas— de Tel Talpiot, otro de los miniasentamientos que proliferan en estos últimos meses de legislatura.Los ultranacionalistas judíos que pueblan los asentamientos más radicales vienen incrementando sus acciones para tomar tierras y expulsar a los palestinos, adentrándose cada vez más en las zonas de Cisjordania bajo control administrativo de la Autoridad Nacional Palestina, después de lograr que cientos de familias (sobre todo beduinas) abandonasen sus tierras, por los ataques sufridos y la creciente dificultad para alimentar a su ganado o cultivar sus tierras.En el primer semestre del año, han cometido en Cisjordania un 63% más de delitos —como agresiones físicas o quemas de hogares, mezquitas, olivos o rebaños de ganado— respecto al mismo periodo en 2025, según los propios datos de las fuerzas de seguridad israelíes dados a conocer el lunes por la radiotelevisión ​​pública. Los casos han pasado de 405 a 660, en un recuento inferior al que llevan las organizaciones de derechos humanos. Desde que Benjamín Netanyahu regresó al poder en 2022, concediendo un peso inédito en su coalición a la ultraderecha, la connivencia o inacción de policía y ejército hacia los actos de violencia o delictivos de los colonos se ha hecho más evidente.