Dolli Irigoyen se suma este año al jurado del Prix Baron B – Édition Cuisine, un premio que reconoce proyectos que expresan la creatividad y la identidad de la gastronomía argentina. Para la cocinera, participar representa la posibilidad de acompañar nuevas miradas a través de propuestas que ponen en valor sus productos y comunidades.
“Me entusiasma formar parte de un proyecto que pone el foco en el talento, la creatividad y la identidad de nuestra gastronomía”, asegura. Y destaca que el premio no busca únicamente distinguir una buena cocina, sino también “una forma de pensar, de crear y de contar una historia a través de los platos”.
Dolly, nueva jurada.
Como jurado, su mirada estará puesta en la autenticidad. Irigoyen valora los proyectos en los que técnica, innovación, producto y sustentabilidad conviven de manera integral, aunque sostiene que existe un elemento decisivo: la capacidad de emocionar. “Cuando una propuesta logra transmitir una historia, una identidad y una sensibilidad, deja una huella profunda”, explica.
Para ella, la cocina argentina atraviesa uno de sus momentos más interesantes. Destaca a una generación de cocineros que dejó de mirar hacia afuera para observar lo que sucede cerca: los ingredientes locales, las tradiciones, los productores y el territorio. Esa búsqueda permite construir una cocina más auténtica y con personalidad.










