Bruselas (EFE).- Este jueves comenzó a aplicarse la nueva normativa de circularidad para el diseño y la gestión de los vehículos al final de su vida útil, que incluye porcentajes mínimos de plástico reciclado en los coches y garantiza que se diseñen y produzcan de manera que se facilite la reutilización de materiales.
El reglamento sobre el final de la vida útil de los vehículos, adoptado por la Unión Europea (UE) a finales de junio pasado, establece una serie de requisitos que serán de cumplimiento obligatorio dentro de dos años.
Con estas normas, que afectarán a los entre seis y diez millones de vehículos que cada año llegan al final de su vida útil y pasan a ser residuos en la UE, los Veintisiete aspiran a reforzar la circularidad en el sector automovilístico y apoyar la «autonomía estratégica de Europa», según destacó la Comisión Europea en un comunicado.
Estos vehículos constituyen una «fuente fiable de valiosas materias primas», entre ellas el acero, el aluminio, el cobre y los plásticos, que, si no se gestionan adecuadamente, «pueden causar problemas medioambientales» y además suponen una pérdida neta de millones de toneladas de recursos.
Tratamiento en una instalación autorizada














