Cinco personas han sido detenidas en una operación conjunta de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera como miembros de una organización que introducía inmigrantes en territorio español desde Argelia de forma irregular por las costas de Murcia mediante el uso de lanchas rápidas. La operación permitió la incautación de dos de las embarcaciones dotadas de motores de gran cilindrada que se utilizaban para llevar a cabo este tráfico ilegal, según informa el Ministerio del Interior. La operación se inició a primeros del mes de julio, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la llegada a las costas de la localidad murciana de Águilas de una lancha rápida con, al menos, 24 inmigrantes de origen argelino a bordo, 4 de ellos menores de edad.Durante la investigación posterior, se pudo determinar la identidad de los patronos y pilotos de las embarcaciones utilizadas para introducir ilegalmente a inmigrantes argelinos, además de conocer la ubicación del lugar concreto donde los miembros de la organización ocultaban estas embarcaciones cuando querían remodelarlas tras varios usos, con el fin de evitar ser identificadas en sus lugares de amarre en los puertos por las fuerzas de seguridad o autoridades portuarias. Para ello, las cambiaban de nombre, modificaban sus asientos o incluso alteraban las matrículas.La operación permitió la incautación de dos de las embarcaciones dotadas de motores de gran cilindrada que se utilizabanDías después, los agentes detectaron una embarcación que aguardaba en alta mar, frente a las costas murcianas, para ser abastecida de combustible por otra embarcación que realiza la función conocida en el argot como “petaqueo” -personas cuya principal función es la de llevar gasolina a embarcaciones que se encuentran en alta mar para que estas puedan repostar y seguir con su trayecto-.Tras ser descubiertos por las autoridades, los tripulantes de la embarcación, obligaron a saltar al agua a los ocupantes sin ningún tipo de elemento de supervivencia y emprendieron la huida a gran velocidad abandonándolos en mar abierto.En el intento de huida, la embarcación dio un giro brusco impactando la hélice de uno de los motores en el cuerpo de uno de los menores, de 15 años de edad, provocándole una grave herida en el pectoral derecho y en ambas extremidades, teniendo que ser trasladado de urgencia al hospital tras ser rescatado del agua, donde fue intervenido por las heridas ocasionadas.Tuvieron que ser asistidos con maniobras cardiorespiratorias por el agua que habían tragado debido a que no sabían nadarFinalmente, tras una persecución por mar abierto en condiciones climatológicas adversas, terminaron por ser detenidos los cuatro varones que estaban a cargo de la embarcación, por delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular, contrabando, lesiones y desobediencia grave a los agentes de la autoridad. Fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó el ingreso en prisión provisional de dos de ellos.En cuanto a los inmigrantes que viajaban en la embarcación y que lograron ser rescatados del agua, muchos de ellos tuvieron que ser asistidos con maniobras cardiorespiratorias por el agua que habían tragado debido a que no sabían nadar. Además, gran parte de ellos, presentaban también heridas por quemadura de primer y segundo grado en glúteos o piernas, originadas por la reacción química corrosiva y abrasiva que se produce por el contacto en la dermis de la gasolina con el agua salada.En el registro se intervinieron armas y dineroPNEsta gasolina, la llevan a bordo para abastecer los motores y la suministran en ellos sin control, a veces incluso sin apagar los motores para no perder tiempo, simplemente aminorando la marcha, por lo que parte de ella se derrama dentro de la embarcación.Días después de estas detenciones, se logró identificar a la persona que suministraba combustible en alta mar a la organización, que fue también detenida en este caso por la presunta comisión de los delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular y tenencia o depósito de sustancias inflamables, explosivas o incendiarias.Fruto de esta detención, se practicaron dos registros. Uno de ellos, en una vivienda en Alicante, donde se halló un revolver de calibre 8mm y diez cartuchos de munición de 9mm, y otro en una finca de la localidad alicantina de Mutxamel, donde se intervino, además de una pistola de balines, otra de las embarcaciones utilizadas por la banda, una lancha semirrígida con un motor de gran caballaje, junto con la furgoneta y el remolque con el que la transportaban de tierra firme hasta el mar.Se efectuaron registros en Alicante y Mutxamel, donde se halló una de las lanchas utilizadasLa organización desarticulada transportaba personas de modo irregular de la costa argelina a España, llegando a abonar cada uno entre 6.000 y 10.000 euros por el viaje en este tipo de embarcaciones rápidas.Posteriormente, usaban el viaje de vuelta para transportar sustancias estupefacientes de una costa a otra, disponiendo de grandes medios para llevar a cabo sus actividades, tales como sistemas de comunicaciones satelitales.Además de esta sofisticación operativa, disponían de una gran capacidad logística, como muestra el tipo de embarcación que se interceptó en alta mar -una embarcación de fibra rígida de unos 12 metros de eslora y 1,5 metros de manga, con dos motores fueraborda de 300 CV, que puede llegar a superar los 160.000 euros.'Hawala': el sistema de pagoCada uno de los viajeros, debía pagar a un miembro de la organización que se encontraba físicamente en Argelia. Tales cantidades, las abonaban a través familiares, en metálico generalmente o a través del sistema conocido como “hawala”. En cada una de estas embarcaciones, llegaban a viajar más de 20 personas a veces.Se trata de un sistema de transferencia de fondos que funciona al margen de la banca oficial y que se basa en la confianza en una red de intermediarios conocidos como hawaladars sin que exista movimiento físico de dinero ni registros electrónicos formales entre países.Se trata de un sistema de transferencia de fondos que funciona al margen de la banca oficial y que se basa en la confianza en una red de intermediariosEl cliente da dinero en efectivo a un hawaladar en su ciudad de origen y el intermediario le asigna un código, contraseña u objeto simbólico para identificar el cobro. Después, el primer hawaladar contacta con un colega en el país o ciudad de destino y este segundo intermediario entrega el dinero en efectivo a la persona receptora tras verificar la clave cobrando una pequeña comisión. Finalmente, las deudas entre los dos hawaladars se compensan más tarde mediante comercio de mercancías, favores o pagos diferidos.
Cae una banda que introducía inmigrantes argelinos por Murcia en lanchas rápidas
En el intento de huida, los traficantes obligaron a saltar en alta mar sin salvavidas a personas que no sabían nadar e hirieron de gravedad con la hélice de un motor a un joven de 15 años









