La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una de las organizaciones criminales transnacionales más complejas y peligrosas detectadas hasta ahora en el Mediterráneo, unamafia de origen argelino que había convertido el tráfico de drogas y de migrantes en un negocio millonario entre Argelia y España. La red, con ramificaciones en varios países europeos y presencia en varias comunidades, introdujo presuntamente más de 2.000 migrantes en España en al menos 64 operaciones y obtuvo unos beneficios superiores a los 24 millones de euros.La organización utilizaba potentes embarcaciones de alta velocidad para establecer un doble flujo criminal. Las lanchas salían de España cargadas con drogas, principalmente MDMA, con destino a Argelia y regresaban posteriormente a las costas españolas con migrantes irregulares. El sistema permitía rentabilizar los viajes en ambas direcciones y convertir las embarcaciones en una pieza central de una estructura que llevaba años operando en el Mediterráneo.Los agentes han destacado que entre los detenidos figuran miembros de “alto valor” en la jerarquía de la banda: cuatro de los principales responsables del entramado y el denominado hawaladar, encargado de gestionar la infraestructura económica de la organización mediante un sistema informal de transferencias de dinero.La organización estaba implantada en Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Baleares y disponía además de conexiones operativas en Francia, Portugal, Italia y Polonia. Los investigadores consideran que se trataba de la mayor estructura de origen argelino detectada en el tráfico de personas mediante embarcaciones de alta velocidad, con una organización jerarquizada y una capacidad logística propia de una empresa criminal internacional.La mafia podía llegar a cobrar hasta 12.000 euros por cada persona transportada. En algunos viajes embarcaba hasta medio centenar de migrantes, lo que permitía obtener cientos de miles de euros en una sola travesía. A este negocio se añadían los ingresos procedentes del tráfico de drogas y del suministro de combustible a las embarcaciones, conocido como «petaqueo».Las condiciones de los viajes eran extremadamente peligrosas. Los migrantes eran trasladados hacinados, a gran velocidad y, habitualmente, sin chalecos salvavidas. Algunos eran incluso atados para evitar que cayeran al mar. Antes de llegar a la costa argelina de salida, muchos habían recorrido durante semanas distintos países africanos y permanecían después hacinados en infraviviendas a la espera de embarcar.Los detenidos tenían relación con la 'mocro maffia' neerlandesa y con la marsellesaLa organización no se limitaba al transporte. Disponía de captadores, pilotos, transportistas, vigilantes, suministradores de combustible, responsables financieros y testaferros, además de pisos utilizados como lugares de seguridad y una sofisticada infraestructura tecnológica. Los agentes han intervenido 18 embarcaciones de entre tres y cuatro motores, algunas de más de ocho metros y con un valor conjunto que podría superar los cinco millones de euros.Los investigadores destacan el alto nivel de violencia de la organización. La red utilizaba amenazas, coacciones, agresiones y secuestros para imponer su control tanto sobre sus propios miembros como sobre los migrantes. También preparaba a los pilotos para enfrentarse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.La mafia cobraba 12.000 euros a los migrantes por hacer la travesíaLa investigación ha detectado además contactos con organizaciones criminales internacionales como la denominada «mocro maffia» de los Países Bajos y el «milieu marsellés», en Francia, desde donde se impartían presuntamente instrucciones relacionadas con el control y las represalias.En los 17 registros practicados en Almería, Murcia, Cartagena y Alicante se han encontrado 15.000 pastillas de MDMA, 61 kilos de hachís, medio kilo de cocaína y 40 gramos de metanfetamina. También se han intervenido 26.675 euros en efectivo, un revólver del calibre 38, un subfusil simulado, munición, cuatro vehículos y 725 litros de gasolina, además de equipos de comunicación y geolocalización.Los detenidos utilizaban potentes lanchas para el transporte de personasLa operación también ha permitido bloquear preventivamente cuentas, viviendas y vehículos vinculados a los principales dirigentes. A los detenidos se les atribuyen, entre otros, delitos de organización criminal, tráfico de seres humanos y drogas, tráfico de armas, blanqueo de capitales, extorsiones, amenazas, detenciones ilegales y contrabando.Los integrantes del grupo empleaban técnicas muy agresivas durante el tráfico de personas y de drogas, y también para defender las propias embarcaciones. Las investigaciones siguen abiertas, en lo que supone un duro golpe al tráfico internacional de personas y drogas en España.
Desmantelada un peligrosa red que traficaba con migrantes y drogas entre España y Argelia
Hay 78 detenidos que a introdujeron forma irregular a más de 2.000 personas y obtuvieron beneficios superiores a los 24 millones de euros










