España no está siendo para nada ajena a la nueva ola inflacionaria que azota al mundo después de que la guerra en Irán haya convulsionado los mercados energéticos mundiales. El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó cuatro décimas su tasa interanual en julio, hasta el 3,6%, su cifra más alta desde mayo de 2024, según los datos definitivos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ha revisado al alza en una décima su estimación preliminar (3,5%). Con el dato de julio, que se vio impulsado por la factura energética, la inflación española acumula cinco meses consecutivos con una tasa interanual superior al 3%.Estadística ha explicado que en julio tiraron al alza de los precios la vivienda, como consecuencia del encarecimiento de la electricidad y, en menor medida, del gas y los combustibles líquidos, así como el transporte, debido al incremento de los precios de los combustibles. En este sentido, el Ministerio de Economía, recoge Europa Press, ha señalado que el gasóleo registró una variación interanual del 15,7% en julio, por encima del umbral del 15% previsto en el decreto de medidas para contener el impacto de la guerra en Irán.
Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda del plan de respuesta, de forma que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre, frente a los 5 céntimos inicialmente previstos para ese mes. Por su parte, la gasolina, cuya subclase registró en julio una variación interanual del 7,3%, por debajo del 15%, mantiene el calendario ordinario de retirada gradual, con una rebaja de 5 céntimos por litro en septiembre.










