"No entendemos por qu� se dice que vivimos una situaci�n de normalidad, porque no es as�". Desde el servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, Siham Yakhloufi, ha sido testigo de la gran "cantidad de procesos a los que tenemos que hacer frente cada d�a". Y no solo eso, a�ade, "ahora -a 12 d�as m�s tarde- pasamos a una segunda fase en la que vemos problemas m�s graves o leves que se agudizan".A unos cinco kil�metros de distancia, en la playa del Trampol�n, "permanece un grupo de miles de subsaharianos que cruzaron hace casi dos semanas a los que vamos a ver, de forma voluntaria, algunos m�dicos para supervisar que est�n bien y calibrar la situaci�n de salubridad". Francisco Garc�a Lanzas, cardi�logo y director del grupo de Cooperaci�n Internacional del Colegio de M�dicos de Ceuta, al acabar su jornada en el hospital -de 8 a 15 h- pasa "consulta voluntaria" en esta zona "hasta que se hace de noche".Lanzas calcula que debe haber unos tres mil, pero "podemos atender a unos 300-400 como mucho al d�a y a veces se nos quedan sin ver unos 100 porque nos quedamos sin luz". �De qu� se ocupa? Presta atenci�n junto a un dispositivo de Cruz Roja bajo la vigilancia de la polic�a, "por cuestiones de seguridad", matiza. "Hacemos labores de control y prevenci�n, sobre todo. Hay infecciones que no podemos tratar porque no tenemos antibi�ticos orales que suministrar en el �nico punto de atenci�n extrahospitalaria. S� que hay en el hospital, pero si t� le das una receta a un migrante, �c�mo la recoge en la farmacia? Eso hace que haya patolog�as recurrentes y resistentes".Yakhloufi pone el acento en este punto. "No solo es que tengamos m�s, es que no podemos dar un servicio de calidad si estas personas solo vienen de forma puntual. No se les hace seguimiento. Algunos s� que han vuelto dos y tres veces". A esta m�dica le preocupa la cantidad de ni�os y j�venes con diabetes, "porque no est�n bien controlados" y tambi�n la de aquellos migrantes que "tienen miedo a venir a Urgencias. O la de aquellos que se hicieron cortes y sabemos que tienen t�tanos, pero no vuelven al hospital". Tambi�n, en esa lista de pacientes menciona el problema de no tomar bien los antibi�ticos: "no basta con la dosis que se da en el hospital, hay que seguir la pauta de los siete d�as, si no, aparecen las celulitis y los casos de resistencias y fiebre"."Hay que crear entornos salubres", demandan. "No sabemos de d�nde obtienen agua, que no es potable, porque muchos vienen con diarreas", cuenta Yakhloufi. "Hay que instalar duchas y urinarios. Estas personas viven con una sola comida al d�a. Y si no se mejoran sus condiciones, las enfermedades ir�n aflorando poco a poco", subraya Lanzas, que lamenta que en Madrid no se vea que la situaci�n est� mal, "�por qu�? A m� no me compete, solo s� lo que mis compa�eros y yo atendemos y el sobresfuerzo sanitario que estamos haciendo".La situaci�n que tienen en Madrid difiere de la que se vive en Ceuta. Desde el Ingesa se apunta que no hay necesidad de poner en marcha el Plan de Actuaci�n de Cat�strofes Externas. En concreto, fuentes de Sanidad se�alan que "en estos momentos nos encontramos en el nivel 1 de un plan que contempla tres niveles de actuaci�n". Este nivel, explican desde el Ingesa, corresponde a una situaci�n a la que el hospital puede dar respuesta con los recursos existentes en el momento de la emergencia, sin que sea necesario aumentar el personal ni los medios materiales del servicio."La interferencia en la actividad habitual del hospital debe ser m�nima y la autoridad recae en el responsable de Urgencias en ese momento. Se considera un nivel de alarma restringida y se activa ante emergencias que produzcan da�os poco significativos y en las que el n�mero de afectados no supere las 25 personas".Desde el Ministerio de Sanidad, explican que no entienden la "petici�n de mando �nico ni de coordinaci�n", cuando el equipo del Ingesa "est� formado por los gestores, las direcciones m�dicas y de enfermer�a de atenci�n primaria y hospitalaria y por los jefes de servicio del Hospital que est�n directamente involucrados: todo ellos son profesionales sanitarios". Y sobre los planes de apoyo, sostienen que "estamos atendiendo en los puntos apoyando a la Cruz Roja".En esta entidad, en materia sanitaria, explican que "durante los primeros d�as de la respuesta, los esfuerzos se centraron en primeros auxilios y atenci�n sanitaria de emergencia, apoyando tanto a la poblaci�n local como a las personas que llegaban con heridas como cortes y moratones sufridos durante el trayecto, as� como a otras personas en situaciones vulnerables". Sin embargo, las reclamaciones de los m�dicos contrastan con las decisiones que llegan desde Madrid. "Falta mucha comunicaci�n entre pol�ticos y administraciones", apunta Lanzas, que prefiere centrarse en lo sanitario. "Hay infecciones que no se est�n tratando. Hay cuadros de fiebre y problemas gastrointestinales y hay neumon�as que no se tratan m�s all� del diagn�stico".La m�dica de Urgencias tambi�n hace hincapi� en "las anal�ticas que acompa�an a casos de sepsis con fiebres". Porque, advierte, "no solo se trata de lo que sufren los inmigrantes, sino de que eso se convierta en un problema de salud p�blica para el resto de la poblaci�n".Sobre la salud p�blica y su abordaje, desde Sanidad y el Ingesa recuerdan que es una materia transferida a la ciudad aut�noma. "Nosotros tenemos competencias en asistencia sanitaria", defienden fuentes ministeriales, que sugieren que quiz�s habr�a que saber qu� hace la ciudad. "Por nuestra parte, nuestros m�s de 50 profesionales contratados como refuerzo estar�n trabajando hasta el 31 de agosto", a�aden.Ambos m�dicos y testigos de la situaci�n d�a tras d�a insisten en el desgaste "personal". "La situaci�n es tensa, dentro y fuera del hospital", sostiene la m�dica de Urgencias, y Lanzas reclama m�s proactividad pol�tica "para solventar cosas que la gente est� haciendo a nivel de barrios, asociaciones de vecinos... Por eso existe la necesidad de calificarlo como cat�strofe para que haya una actitud conjunta y una dotaci�n mayor de recursos".