Javier Herrero |

Madrid (EFE).- El número 1 ha dicho adiós en el último año a Manuel Carrasco, Pablo Alborán o Alejandro Sanz y hola a Quevedo y Rosalía, constatando en listas un fenómeno que se venía gestando desde hacía tiempo: el «pop tradicional» con sello nacional ha perdido fuelle frente a una España más joven que ha tomado el mando.

«No es solo un cambio generacional, creo que sobre todo es de estilos, porque ha habido un cambio de gustos», subraya a ese respecto Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, que es la asociación que representa a la gran industria discográfica en España y elabora las listas oficiales de éxitos musicales en el país.

Foto de archivo de un concierto de Quevedo en el Wizink Center de Madrid. EFE/Kiko Huesca

Es en ellas donde en los últimos meses se han visto privados de lo más alto de los podios semanales artistas que antiguamente se aupaban a ellos casi automáticamente. Un ejemplo: Pablo Alborán, que fue el artista de mayor éxito comercial en España entre 2010 y 2020 y atesora siete números 1, vio por primera vez en noviembre cómo su ‘KM0’ no lograba pasar del 2 frente a ‘Lux’ de Rosalía.