Javier Herrero |
Madrid (EFE).- Unos 20 años después de que las plataformas de ‘streaming’ irrumpieran en el ecosistema musical, no es que España no replique los podios de los principales mercados anglosajones, es que sus principales canciones no tienen cabida en el ‘top 100’ ni los nombres de sus intérpretes resultan familiares ya por estas latitudes en muchos casos.
Basta un rápido vistazo a lo que está triunfando fuera: EE. UU. por ejemplo vive sumido en el fenómeno ‘country’ de la joven cantautora Ella Langley, que ostenta no solo el número 1 con ‘Choosin’ Texas’, sino también el número 3 con ‘Be Her’. Otro cantar es el número 2, que es para Taylor Swift con ‘I Knew It, I Knew You’, un tema para ‘Toy Story 5’ que no ha tenido gran pegada en España.
Sucede lo mismo con Reino Unido: aunque los jóvenes talentos del roquero Sam Fender y Olivia Dean con su ‘soul’ elegante sí se han labrado cierto predicamento, su colaboración ‘Rein Me In’ no ha tenido aquí eco. Menos aún lo tiene ese ‘Three Lions’ de Baddiel, Skinner y Lighting Seed aupado como himno en torno a la selección inglesa en el Mundial.
Esa misma competición futbolísta y las victorias de Inglaterra han propiciado el número 2, en este caso un ‘hit’ muy conocido de los años 90, ‘Wonderwall’ de Oasis, cuyo éxito no hace sino recordarnos precisamente los tiempos en los que la música británica imponía su sello por todo el mundo.







