No es f�cil llegar a m��, dijo Daniela Martina Novatzky desde el sal�n de un c�ntrico hotel en Madrid en julio. Faltaba una semana para que comenzase uno de los cuatro retiros de silencio que realiza cada a�o en Espa�a desde 2022. Tan dif�cil es llegar a ella -no tiene redes ni las desea, no se publicita, no dice ser maestra, ni coach ni gur�- que cuando alguien nuevo aparece en su vida siempre le pregunta: ��C�mo llegaste a m�?�.Novatzky no cree en las casualidades. Cree en el silencio o, al menos, habita en �l y de �l se nutre. De ella podr�amos decir que trabaj� como traductora simult�nea de Oncolog�a en congresos m�dicos, tras licenciarse en Literatura y Filolog�a en las universidades de Granada y Mil�n. O que durante 20 a�os ha estudiado Medicina Ayurv�dica, el saber originario de India. Pero lo que resulta clave es conocer lo que sucedi� entre una cosa y la otra: un glioblastoma en el cerebro, uno de los peores tumores que existen, seis meses antes de su viaje a India para ser alumna de la Universidad de Gujarat. Estamos en 1998. �Transito la enfermedad sola, acompa�ada por m� silencio. Vivo mi enfermedad desde el silencio, sin compartirla con nadie excepto mi madre y mi hermano�, rememora. Cl�nicamente desahuciada, pasa tres meses en coma y, cuando despierta, quien la abraza es la amnesia. No recuerda su vida anterior. �Mi proceso de sanaci�n fue extraordinario y complicado a la vez, pero me recupero y en 2001 empiezo a estudiar Medicina Ayurv�dica en India, completando mi especializaci�n en retiros terap�uticos ayurv�dicos, que se llaman Panchakarma�, explica.Al mismo tiempo trabaja con enfermos de c�ncer en fase terminal y crea proyectos de �ndole humanitaria para ayudar a distintas causas. �El pa�s se desangraba cada vez m�s�, recuerda. Da retiros ayurv�dicos en Espa�a e India cada a�o desde 2006 y, en 2015, decide escribir su propia historia. Publica Volver aqu�' (Mandala, 2022) y, pandemia mediante, se percata de que ya no puede ser an�nima, que su libro, su vida y sus dones est�n entrelazados, �cogidos de la mano�. Se da cuenta de que debe mostrarse.�Mi madre siempre me contaba que, desde muy peque�a, yo pasaba horas contemplando la ventana, en silencio�. La ni�a Daniela �no encajaba en clase, no ten�a amigos�. �Era la rara porque buscaba el silencio en medio del peque�o bosque que rodeaba el colegio�, rememora. Porque s�lo el silencio le permit�a �sostener el don de la sensibilidad y la percepci�n�, aprendi� despu�s. �Desde peque�a quer�a ayudar. Fue mi hilo conductor, que se reforz� a trav�s del silencio�, .Lo que quiz� no imagin� es que su herramienta de trabajo se iba a convertir en un nicho de mercado al alza, �porque los retiros espirituales han experimentado un crecimiento extraordinario en los �ltimos siete a�os�, seg�n el estudio An�lisis de mercado de los retiros espirituales en Espa�a 2025, de la consultor�a estrat�gica Modelos de Negocio. En 2019 hab�a 20 actividades registradas como tal y, en 2025, hubo m�s de 1.200 encuentros de este tipo en nuestro pa�s. Espa�a ha dejado de ser conocido por ser un pa�s ruidoso en el extranjero (la fiesta, la presunta alegr�a, el modo de hablar elevado) y se ha convertido en un lugar especialmente id�neo para conocer el silencio. Los operadores tur�sticos extranjeros sostienen en sus webs que �la incre�ble red monacal espa�ola y sus muchos parajes pr�cticamente vac�os hacen del pa�s uno de los mejores destinos para este tipo de retiros�.Espacio natural en la Hospeder�a del Silencio.Seg�n el estudio, �alrededor de 90.000 personas participaron� de este tipo de encuentros el a�o pasado. �Por qu� tanta necesidad de retirarse, y por qu� en el silencio o en lo espiritual? Nuestra protagonista lo explica: �El silencio nos permite reconocer lo que siempre ha estado en nuestro coraz�n, esperando a ser escuchado. En el silencio, las palabras pierden protagonismo, y la presencia es suficiente. Transitarlo es m�s que quedarse sin hablar o apagar el m�vil. Implica abandonar m�scaras y falsas seguridades. Cuando la mirada se vuelve hacia el interior y el silencio ocupa su lugar, comienzan a revelarse paisajes ocultos en nuestro ser. Aparecen nuestras luces, nuestras sombras, nuestro anhelo m�s profundo, nuestros miedos y nuestras heridas. Poco a poco se aquieta el ruido que nos dispersa y emerge una escucha m�s profunda. El silencio no es vac�o, sino un espacio sagrado donde lo esencial encuentra la manera para hacerse escuchar. No solo nos muestra quienes somos, sino tambi�n quienes somos llamados a ser. Nos permite reconocer aquello que muchas veces ocultamos, incluso a nosotros mismos. Ah� se esconde su fuerza transformadora. Vivir este recorrido genera un estado de serenidad y de paz�.Entre la espiritualidad cat�lica y la alternativa hol�sticaLo que ahora sucede es que este fen�meno vive �una expansi�n que ha supuesto un aumento de los retiros espirituales de m�s del 6.000% en apenas seis a�os�, dice la investigaci�n que presuntamente ense�a a crear tu propio retiro de silencio. �Un auge�, contin�an, �especialmente notable en dos segmentos principales: la espiritualidad cat�lica renovada y la oferta alternativa hol�stica�. Explican que �los cat�licos han experimentado una revitalizaci�n significativa con movimientos como Ema�s, Effet� y Hakuna Soul Week�. Pero la clave fue la pandemia, que actu� �como catalizador, intensificando la b�squeda de bienestar mental y experiencias transformadoras. El sector pas� de ser un nicho marginal a convertirse en una industria consolidada con presencia digital masiva�, contin�a el informe.Lo explica bien la canadiense Heather Anderson, profesora de yoga, meditaci�n y respiraci�n al frente de la empresa Silent Focus, con sede en Espa�a y especializada en retiros de silencio y bienestar para compa��as y sus equipos, que buscan reducir el estr�s, mejorar la concentraci�n y aumentar la productividad mediante la desconexi�n tecnol�gica y la meditaci�n. ��ltimamente he estado siguiendo la tendencia de los retiros de silencio a trav�s de b�squedas de palabras clave en Google. En un periodo de cuatro a�os, de 2021 a 2025, se ha producido un aumento del 223% en las b�squedas de retiros de silencio en todo el mundo�, arranca.Su empresa empez� en 2019 y �s�lo asist�an practicantes de Vipassana (t�cnica india de meditaci�n) y alumnos de yoga. �Al principio �ramos los �nicos que lo hac�amos en ingl�s. Ahora todos los centros de retiros ofrecen alguno de silencio�, analiza. Y advierte de que �no se ha alcanzado todav�a el punto m�ximo de crecimiento. �Cuanta m�s tecnolog�a, inteligencia artificial, pantallas e informaci�n invadan nuestra vida cotidiana, m�s necesidad tendremos los seres humanos de buscar el silencio para nuestro bienestar mental. Preveo un auge a�n mayor�, vaticina.C�mo ser� ese estallido le preocupa mucho a Novatzky, a la que EL MUNDO pudo fotografiar en la Hospeder�a del Silencio (Robledillo de la Vera, C�ceres) el pasado 16 de julio, la tarde previa a comenzar uno de sus retiros. �Hay una falta de rigor y autenticidad en mucha de la oferta, con todo respeto hacia aquellos profesionales que trabajan de forma aut�ntica y seria. Aqu� confluyen dos corrientes: las personas est�n cada vez m�s perdidas y desconectadas de s� mismas y buscan a ciegas un manual de vida c�modo a seguir, o para seguir a un maestro ciegamente, sin cuestionar nada de todo lo que se les exige�, critica. Daniela en uno de los salones de trabajo de sus retiros de silencio.Habla Novatzky de �personas fr�giles por sus procesos y vivencias, que buscan ayuda, personas rotas por no haber encontrado la ayuda apropiada, sea en forma de retiro, terapia o taller�. �Es peligroso...�, a�ade. �En los �ltimos 25 a�os he observado la necesidad que impulsa a muchos a buscar ayuda. Sabes cuantas veces he o�do decir 'voy a hacer un retiro, a ver si me despejo un poco, a ver si desconecto', Esta frase refleja desde donde act�an, sin profundizar realmente en qu� pueden necesitar en un determinado momento de su vida. Se mueven arrastrados por tendencias, por un sinf�n de maestros iluminados con sus propias verdades�. Le preguntamos qu� debe reflexionar alguien antes de ir a un retiro de silencio: ��En qu� momento de mi vida estoy y qu� necesito para sanar y volver a m�? �Qu� me impulsa a hacer un retiro? �Es porque va mucha gente y est� de moda, porque te dan un manual para vivir mejor? �O se debe a una llamada interior a la que no puedo dar forma, pero es suficientemente intensa como para hacer una b�squeda seria? Verifiquemos siempre cual es el contenido del retiro y qu� se hace durante esos d�as�.Echemos un vistazo a la oferta en la plataforma Inspyria, especializada en retiros espirituales, ayer 11 de agosto. Hay ofertas �s�lo para hombres� y �s�lo para mujeres�, ep�grafes como �vacaciones alternativas y conscientes�, �tantra, el arte de autoconocerte�, �meditaci�n�, �yoga�, �bienestar, relax y tranquilidad�.... Y en cuanto al silencio: una veintena de opciones para los pr�ximos d�as, desde �Descubre la interior, retiro de verano con John David� -Alicante, 17 d�as, en ingl�s y en espa�ol, a partir de 200 euros- hasta �Retiro de silencio renu�vate por dentro� -Collado Villalba (Madrid), tres d�as, 390 euros-.Y ahora escuchemos a Montse Ruano, que vive desde hace un a�o en la Hospeder�a del Silencio, donde nuestra Daniela da sus retiros y donde se hicieron las fotograf�as de este reportaje; �Formo parte de la reci�n establecida Comunidad Consciencial Cris�lida (CCC) y en este momento coordino el proyecto Casa de Sanaci�n A mi Vera. La Hospeder�a del Silencio (HPD) se empez� a gestar hace 20 a�os y se inaugur� en septiembre de 2008 con no pocas dificultades en el proyecto de reforma".La idea, prosigue, era crear �un espacio que albergara a grupos y personas interesadas en retirarse en plena naturaleza, con la particularidad de recibir durante su estancia ense�anzas dirigidas al crecimiento personal y al desarrollo espiritual�. Detalla que �los primeros retiros de silencio que se ofrecieron fueron los de Consuelo Mart�n (Escuela contemplativa Kaivalya), que se celebraban cuatro veces al a�o con una duraci�n media de 5 d�as cada uno�. �Desde entonces, la HPD ha recibido a miles de personas�, cuenta, al tiempo que reconoce que �la oferta de retiros relacionados con el bienestar ha crecido exponencialmente desde hace algunos a�os�. Y se�ala a Oriente: �Sus ense�anzas ponen el foco en la observaci�n del movimiento psicoemocional desorganizado que el sufrimiento genera�.Una sociedad ensordecidaPara el escritor Pedro Bravo, que acaba de publicar Antes todo esto era ciudad'(Debate, 2026) y, hace dos a�os, public� �Silencio! Manifiesto contra el ruido, la inquietud y la prisa (Serie ENDEBATE) el fen�meno es �revolucionario�: �Nos conecta de verdad con nosotros y con los otros, nos hace m�s emp�ticos y con m�s capacidad para aceptar lo distinto�Otra cuesti�n son las causas que nos empujan, cada d�a m�s, a acudir a encuentros sin sonido ni charlas en nuestras vacaciones de verano. Dice Ram�n Andr�s, Premio Nacional de Ensayo 2021 y que a menudo trata el silencio en sus textos, que somos �una sociedad ensordecida�.�No es necesario estar cerca de la religi�n para sentir el deseo de refugio, fuera de la continua proyecci�n que es nuestra mente�, argumenta. Comprende la necesidad que lleva a buscar silencio, pero es esc�ptico respecto a los retiros. �Casi nadie est� dispuesto ni preparado para adentrarse en un silencio profundo que conduzca a la disoluci�n personal. La identidad nos importa demasiado, somos sus esclavos. A la salida del retiro el tel�fono m�vil empieza a funcionar de manera trepidante. Hemos ca�do en sus garras�, reflexiona.Tal vez porque somos �los ciudadanos m�s ruidosos de la historia�. Antes de la Revoluci�n Industrial, �el estruendo estaba reservado a la naturaleza�, explica Bravo, que prosigue: �De la Revoluci�n Industrial en adelante vamos aumentando nuestra emisi�n de decibelios y tambi�n de ruido mental. Nuestro sistema operativo, por decirlo de una manera moderna, es el mismo que cuando �ramos cazadores y recolectores. Por eso, ese nivel constante de ruido nos mantiene en un estado de permanente alerta ante una amenaza que nunca termina de aparecer y nos acaba enfermando. La vida moderna es cada vez m�s ruidosa, tanto en el plano f�sico como en el mental�.