ExplicativoEl hombre, que lleva 17 años trabajando en el edificio El Mirador, recorrió sus pisos para ayudar a los residentes durante la emergencia.El terremoto dejó daños y preocupación entre los residentes. Foto: IG: @serviciogeologicocolombiano / iStockPERIODISTA12.08.2026 15:31 Actualizado: 12.08.2026 15:31
Cuando el terremoto sacudió a Manizales, la prioridad para quienes estaban en el edificio El Mirador era encontrar una salida. En medio de los movimientos y el miedo, la puerta del inmueble quedó abierta para facilitar la evacuación de los residentes. Mientras varias personas buscaban alejarse del lugar, Julián Giraldo, el vigilante del edificio, tomó una decisión distinta: quedarse dentro para ayudar a quienes no podían salir por sus propios medios. LEA TAMBIÉN Giraldo, de 42 años, lleva 17 años trabajando en El Mirador. Durante ese tiempo conoció a buena parte de los residentes y terminó convirtiendo el edificio en un lugar familiar. Por eso, cuando comenzó la emergencia, su preocupación estuvo puesta en quienes podían tener mayores dificultades para ponerse a salvo.Un recorrido piso por pisoDespués de facilitar la salida, Julián comenzó a recorrer los diferentes niveles del inmueble. En medio de la emergencia encontró a personas paralizadas por el miedo y necesitadas de ayuda para abandonar el lugar. El movimiento sísmico fue sentido en varias regiones de Colombia. Foto:Idiger“Me fui subiendo a los pisos sin importarme lo que pasara, y empecé a ver gente que estaba con muchos nervios, con mucho miedo”, relató.Entre quienes necesitaban asistencia estaban tres mujeres mayores, de entre 60 y 80 años. Julián las ayudó a salir y, en algunos momentos, tuvo que cargarlas para poder llevarlas hasta un lugar seguro. LEA TAMBIÉN Las tres mujeres, Rosalba, Amparo y Carola, quedaron especialmente presentes en la memoria del vigilante. Para él, aquella evacuación fue una de las situaciones más exigentes que le correspondió enfrentar durante la emergencia.Una vez que los residentes estuvieron afuera, sin embargo, comenzó otra preocupación. El edificio presentaba daños visibles y las personas no sabían si podrían regresar a sus viviendas ni qué ocurriría con los objetos que habían quedado en el interior.El temor de regresar al edificioCon el paso de las horas, algunos residentes intentaron recuperar ropa y pertenencias personales. Pero entrar nuevamente al inmueble no era una decisión sencilla. Los organismos de emergencia permanecieron atentos tras el sismo. Foto:IdigerLas condiciones de la estructura obligaron a restringir el acceso y cualquier ingreso debía hacerse bajo las indicaciones de las autoridades y los organismos de emergencia que permanecían en la zona. “Ya los tenía a todos afuera. Al rato, todo el mundo quería ir por sus pertenencias, pero todo estaba muy peligroso”, contó Julián. LEA TAMBIÉN Finalmente, se permitió recuperar únicamente algunos elementos básicos, principalmente ropa, mientras se mantenían las medidas de seguridad frente a los riesgos que presentaba la edificación.












