Han pasado dos días desde el terremoto de magnitud 7,4 en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en Colombia, a una profundidad de 107 km. Esto ha generado más de 200 víctimas mortales, colapsos de edificaciones y graves daños materiales en ciudades como Pereira, Manizales y Cali.A raíz de esto han surgido varias dudas por parte de la ciudadanía, las cuales son contestadas por los organismos competentes y expertos indicando que son eventos naturales por el movimiento de las placas. Publicidad¿Cómo funciona? Germán Prieto, profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia y experto en sismología, explicó a EL UNIVERSO cómo es el movimiento de las placas en Sudamérica. La Tierra tiene un interior muy caliente, mientras que su parte más externa es fría y rígida, dice y compara a esta capa exterior con la cáscara de un huevo: En nuestro planeta, esta capa está fragmentada en grandes bloques llamados placas tectónicas, que se mueven constantemente unas respecto de otras. En los límites entre estas placas se concentra gran parte de la actividad sísmica, debido a la fricción y a la acumulación de energía que, al liberarse, puede generar terremotos.¿El sismo de Venezuela del 24 de junio está relacionado con el terremoto de Colombia? Esto dice el Servicio Geológico ColombianoEcuador, Perú, Colombia, Venezuela y parte de Brasil se encuentran principalmente sobre la placa Sudamericana. Hacia el océano Pacífico está la placa de Nazca, una placa oceánica más delgada y densa. Ambas chocan: la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana y se hunde hacia el interior de la Tierra, en un proceso conocido como subducción.PublicidadPublicidadSegún Prieto, esta placa puede encontrarse a decenas o cientos de kilómetros de profundidad, formando una especie de lámina fría que se introduce por debajo del continente. La velocidad de estas placas es lenta, afirma el especialista. “Las placas tectónicas se están moviendo todo el tiempo a una velocidad entre la placa Sudamericana y Nazca, por ejemplo, deben ser de entre 5 y 8 centímetros al año. Es algo pequeño, es la velocidad en la que crecen las uñas de las manos de las personas”, menciona. ¿Varias réplicas son un indicador?El especialista afirma que la regularidad de sismos pequeños, como por ejemplo de magnitudes inferiores a tres o cuatro puntos, no es un indicativo de que habrá un terremoto porque estos no se pueden predecir. Lo que sí es certero es que cuando ocurre un fuerte sismo es sinónimo de liberación de energía. “Los puntos pequeños no son suficientes para liberar toda la energía que se está acumulando. Ojalá lo fueran, pero no son suficientes en su gran mayoría”, señala. Entonces, reafirma que los terremotos no se pueden predecir. “Muchos terremotos empiezan y se frenan y quedan pequeños, y hay otros que por alguna razón siguen y se vuelven grandes. Pues no tenemos muy claro. Predecir este argumento es muy difícil”, apunta. Lo que sí está claro son las réplicas después un gran movimiento telúrico como el doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela. “Liberan parte de la energía que quedó acumulada en algunas partes de la falla que no se movieron tanto. En general estos son más pequeños que el principal y ocurren muchos al principio y poco a poco se van apagando”, argumenta. PublicidadCon el reciente en Colombia, dice Prieto, se han detectado entre 60 y 70 réplicas, casi se han mantenido entre 2 y 3 de magnitud. Con la excepción del 4,8 que fue el mismo lunes 10 de agosto. “Sabemos que esto va a ocurrir y va a seguir ocurriendo, es posible que haya una réplica que sea un poquito mayor, un aumento de cinco, un aumento de seis”, refiere. Clima y sismoEl clima y los terremotos son fenómenos muy distintos, enfatiza. Aunque existe un mito popular que relaciona determinadas condiciones meteorológicas —como días soleados, lluvias o cambios de temperatura— con la ocurrencia de sismos, no existe una relación directa que permita afirmar que el clima provoca un terremoto, explica el experto Prieto.Una de las razones es que las rocas que componen la Tierra son malas conductoras del calor. Prieto lo compara con una olla: si es de metal y se calienta por debajo, el calor se transmite rápidamente hasta la superficie; pero si fuera de un material como el ladrillo, el calor tardaría mucho más en atravesarla. En el interior de la Tierra ocurre algo similar: el aumento de temperatura en la superficie debido al sol o a las condiciones atmosféricas no se transmite de manera eficiente hacia las profundidades donde se originan los terremotos.Rescatistas trabajan sin descanso para hallar sobrevivientes del terremoto en ColombiaPor ello, aunque se produzcan lluvias, aumentos de temperatura u otros cambios meteorológicos en la superficie, estos efectos apenas penetran unos pocos centímetros en el terreno. Los sismos que ocurren a decenas o cientos de kilómetros de profundidad no están directamente relacionados con las condiciones del clima en la superficie. (I)
Regularidad de sismos pequeños no significa el desarrollo de un terremoto: experto colombiano explica cómo es el movimiento de las placas Sudamericana y Nazca
La liberación de energía en las placas de la Tierra es un proceso natural.










