Ni animales domésticos ni salvajes necesitan gafas o un filtro especial durante el eclipse solar total que este miércoles tendrá lugar en España, simplemente normalidad durante el día y, en el caso de los domésticos, algo más de precaución durante el momento de oscuridad. Los animales, por instinto, no tienden a mirar al sol directamente, por lo que, aunque fuese dañino para sus retinas, no existe una gran preocupación entre los expertos en esta materia."No os volváis locos, ellos, de forma natural, no van a mirar al sol. Y si miran, van a ser microsegundos. No es un evento especial para ellos, solo perciben que se nubla un poco el cielo o que se hace de noche", explica Safari Madrid en su cuenta de Instagram, en referencia a animales salvajes. "Es importante no obligarles a mirar para fotos o vídeos. Y tampoco a ponerse las gafas, porque no se terminan de adaptar", añade.En el caso de los domésticos, como los perros o gatos, el protocolo es similar: normalidad, evitar el estrés del animal y, aunque no supone un riesgo absoluto, procurar no sacarlo a pasear durante el tiempo del eclipse para asegurar. "El eclipse no representa en sí mismo una amenaza para los perros. El verdadero riesgo procede de determinadas conductas humanas y del entorno multitudinario y de agitación que puede generarse alrededor de este fenómeno", señala en un comunicado José Miguel Doval, presidente de la Real Sociedad Canina de España (RSCE)."No debemos obligarlos a participar en la experiencia como si la vivieran igual que nosotros ni atribuirles necesidades que no tienen. Mantener sus rutinas, evitar situaciones de estrés y respetar su comportamiento natural es la mejor forma de protegerlos", completa. La RSCE recomienda, en el caso de los perros, además de no colocar gafas y mantener una rutina tranquila, evitar aglomeraciones o llevarlo sujeto para evitar posibles fugas si se altera, entre otras cosas.Para los gatos, un proceso similar es suficiente, pues de igual manera no tienden a mirar al sol y el momento de máxima oscuridad, al ser breve, no supondrá una gran alteración. El caso más llamativo en este sentido es el de las aves, pues según recoge la ONG Seo BirdLife, tras analizarse el eclipse total del 2024 que tuvo lugar en Norteamérica, científicos documentaron cómo las aves cambiaron el comportamiento, muchas especies dejaron de cantar y adoptaron actitudes propias del anochecer, como reducir su actividad o prepararse para el descanso.