El eclipse de sol del 12 de agosto es un fenómeno que nos concierne a todos, aunque solo las personas lo disfrutaremos. La evolución científica nos permite ahora comprender lo que ocurre en el cielo, y cómo la oscuridad repentina se debe a la ocultación del disco solar por parte de la Luna. Sin embargo, para los animales que nos rodean se tratará de un fenómeno impredecible e inexplicable, al que desde luego no son ajenos.PublicidadAunque no existen muchos estudios debido a la dificultad de coordinarlos para recopilar evidencia científica suficiente, debido sobre todo a lo extraordinario de este fenómeno, sí que la observación nos ha permitido comprobar que muchas especies cambian su comportamiento cuando la luz del sol queda opacada por la sombra lunar. Lo que arroja una duda, ¿qué hacer con los animales que convivimos de cara al eclipse?El Ayuntamiento de Valencia ha publicado una serie de recomendaciones pensadas para que nuestros mejores amigos puedan pasar el día lo mejor posible. “La normalidad y un ambiente tranquilo son la mejor opción para que perros y gatos vivan este fenómeno", dice la nota de prensa. Por ello, en la medida de lo posible es aconsejable mantener sus horarios normales de paseos, comidas y juegos.Evitar situaciones que puedan generar estrésLo principal es evitar situaciones que puedan generar un estrés añadido a nuestros mejores amigos. En ese sentido, es mejor evitar aglomeraciones o puntos de observación en los que se espere que se concentre mucha gente. Observar el eclipse es una actividad humana, que se puede hacer junto a nuestros compañeros, pero de la que no necesitan tomar parte. Por ello, si se plantea estar junto a ellos cuando ocurra, cosa que puede ser recomendable para que estén más tranquilos al contar con nuestro apoyo emocional, es importante esquivar aquellos lugares en los que pueda haber muchas personas exultantes por el evento.Además, si se opta por ir a un espacio abierto, lo recomendable es que no estén sueltos. La oscuridad súbita y los cambios atmosféricos, por ejemplo la bajada de temperaturas que se produce una vez la luz solar deja de llegar a la Tierra, pueden hacer que los animales se desorienten. Por eso, es mejor que estén controlados, ya que así no podrán huir sin un rumbo específico.PublicidadLos animales no necesitan gafas especialesPara mirar al eclipse, las personas necesitamos de unas gafas homologadas que nos previenen de posibles quemaduras irreversibles en la retina. Los animales no precisan de estas gafas porque, simplemente, no deben mirar al sol. Por instinto, un gato o un perro no va a otear directamente al astro rey, ni le va a preocupar el grado de ocultación que existe en cada momento. Una vez más, es importante recordar que son animales y, por ende, participan del eclipse de manera pasiva.Cuidado especial con aves y pequeños mamíferosTanto las aves domésticas como los mamíferos (conejos, cobayas o hurones) son criaturas muy sensibles a los cambios de luz natural. Por ello, requieren de un cuidado especial para el eclipse de sol total, ya que les puede suponer una alteración de sus ritmos y pautas biológicas.Esto es notorio en el caso de las aves, quienes pueden detener su actividad habitual al entender que ha caído la noche y, por tanto, llega el momento de dormir. Esto no supondría mayor problema si, minutos después, el Sol no volviese a hacer acto de presencia, lo que las puede descolocar profundamente. Una interrupción de su ciclo de descanso que, para más inri, se volverá a activar acto seguido, pues el eclipse en España está previsto durante el atardecer. Una manera de tamizar el contraste es utilizar luz artificial en la habitación en la que estas aves se encuentren. De esta manera, si bien pueden notar el eclipse, el cambio no será tan brusco y su ciclo circadiano no se verá desajustado.PublicidadPor su parte, los pequeños mamíferos suelen estar más activos durante el atardecer y la noche, pues en la naturaleza son las horas en las que mejor se desenvuelven frente a la amenaza de los depredadores. Para ellos las variaciones en la luz solar también les pueden generar confusión, activando su sentido de la huída en muchos casos. Es por ello que es una buena práctica el facilitarles casetas, túneles o rincones oscuros dentro de sus jaulas en los que puedan refugiarse si sienten esa necesidad.