Opini�nA la provincia de C�diz acudieron cient�ficos de otros pa�ses al que se unieron aficionados a la astronom�a para estudiar c�mo el eclipse total de Sol de 1870 podr�a influir en la meteorolog�a, la zool�gica y la medicina. El astr�nomo escoc�s James Ludovic Lindsay, sosteniendo el tubo del telescopio, y otras personas prepar�ndose para observar el eclipse solar desde C�diz, Espa�a, el 22 de diciembre de 1870.Emilio J. Alfaro*Actualizado Mi�rcoles,
agosto
10:05El pr�ximo eclipse solar del 12 de agosto, el primero del tr�o ib�rico, viene acompa�ado de diversas iniciativas de ciencia ciudadana a lo largo de nuestra geograf�a. Sin embargo, no es la primera vez que un eclipse total de sol visible desde Espa�a convoca a un conjunto de ciudadanos -muchos de ellos lejos de la actividad cient�fica profesional- para realizar un estudio transversal sobre el fen�meno y la influencia que pudiera tener en diferentes ramas de la ciencia, incluyendo la meteorolog�a, la bot�nica, la zoolog�a y, por descontado, la medicina.Estamos en diciembre de 1870 y la provincia de C�diz se llena de equipos cient�ficos provenientes de EE. UU. y Reino Unido. Un eclipse total de sol y la tradici�n bodeguera del marco de Jerez hacen que esta ciudad y El Puerto de Santa Mar�a acumulen astr�nomos que, a tenor de los informes posteriores, disfrutaron del eclipse en su totalidad. Pero fue en C�diz donde el director del instituto de ense�anza secundaria hoy en d�a IES Columela- dise�� un proyecto que incorpor� a un buen n�mero de paisanos cultos y formados en diferentes disciplinas para dar una visi�n hol�stica del fen�meno. Vicente Rubio y D�az, catedr�tico de F�sica y Qu�mica, junto con Fontecha y Alcolea, a la saz�n catedr�ticos de Cosmograf�a e Historia Natural, respectivamente, formaron el n�cleo al que se incorpor� un grupo de ciudadanos como Manuel de la Cruz, fot�grafo profesional y uno de los pioneros en la utilizaci�n de la fotograf�a para uso cient�fico en Espa�a, y Adolfo de Castro y Rossi, cronista oficial y anteriormente alcalde de C�diz, que ten�a entre otras tareas la de redactar el informe final del proyecto.Las nubes, la lluvia y cierto apresuramiento impidieron llevar a cabo la mayor�a de los experimentos y observaciones programados, pero nos dejaron una joya en forma de informe final, impreso por la imprenta de la Revista M�dica y publicado por el Instituto Provincial de C�diz en 1871. En una mezcla deliciosa de estilos se nos cuenta la g�nesis del proyecto, la incorporaci�n de los diferentes colaboradores, el reparto de tareas, el dise�o de las observaciones, el material requerido y su compra o confecci�n y, finalmente, los resultados obtenidos.El Dr. Cord�n, m�dico del Hospital de la Caridad, resume as� su experiencia: "Ninguna alteraci�n ostensible; ning�n trastorno funcional en los diversos �rganos y aparatos; ning�n cambio ni crisis observ� en el curso de los distintos estados patol�gicos que eran objeto de mi estudio. [...]; todas las enfermedades, por �ltimo, sometidas al examen, permanecieron mudas a nuestras investigaciones". Que as� sea.*Emilio J. Alfaro es astr�nomo e investigador Ad Honorem del Instituto de Astrof�sica de Andaluc�a (IAA-CSIC).














