“Estamos impresionados, personas que no se conocía de nada se están ayudando las unas a las otras y se ha creado una especie de familia”. Alex Mendiolagoitia, de la Agrupación Astronómica de Madrid, es uno de los coordinadores de la Misión Globo Sonda Eclipses, un proyecto de ciencia ciudadana que lanzará 16 globos sonda hasta la estratosfera desde distintos lugares el próximo 12 de agosto para medir la radiación cósmica y fotografiar la sombra de la luna sobre la península. “Tenemos 13 equipos, son casi 100 personas implicadas, que van desde los 9 hasta los 85 años de edad”, relata.
El proyecto nació en las mentes de Mendiolagoitia y Juan José García, divulgador astronómico, hace tres años en una heladería. “Oye, como el sol está muy bajo en el horizonte, ¿por qué no subimos más arriba?”, se plantearon. Ahora, han implicado a decenas de aficionados que ya han ensayado y aprendido los protocolos para participar en el experimento con globos desde Valladolid, Palencia, Euskadi, La Rioja, Zaragoza y Soria. “El eclipse es el mayor espectáculo que te puede brindar la naturaleza”, resume. “No hay nada más impresionante”.
Siguiendo a insectos, aves y murciélagos
El proyecto de los globos es solo una de las muchas iniciativas de ciencia ciudadana que han surgido en torno al Trío de Eclipses y por las que centenares de científicos y voluntarios tomarán datos de lo que ocurra antes, durante y después de la totalidad. Uno de los grandes centros de atención es el comportamiento animal cuando la luna oculte la luz del sol por alrededor de dos minutos. Por ejemplo, un equipo de investigación internacional con científicos de la Estación Biológica de Doñana instalará trampas de luz a lo largo de la trayectoria del eclipse para atraer insectos voladores, como polillas y escarabajos. Su intención es detectar cambios en su abundancia y comportamiento, en particular de aquellas especies cuya actividad depende de la luz de la luna para el movimiento, la búsqueda de pareja o la reproducción.















