Casilda Zuloaga | Pamplona (EFE).- El eclipse solar del próximo 12 de agosto está llamado a ser un espectáculo para los ojos, pero en Aspace Navarra será también un fenómeno para escuchar, tocar y sentir. Doscientas personas vivirán en el centro de Cizur Menor el paso de la Luna frente al Sol a través de sonidos, materiales adaptados y explicaciones pensadas para que la astronomía llegue más allá de la mirada.
Pamplona será uno de los mejores puntos de España para seguir el fenómeno. La Luna llegará a cubrir el 98,9 % del disco solar, una ocultación casi total que oscurecerá durante unos minutos la luz del día. Pero en el centro de Aspace Navarra el reto será otro: convertir un acontecimiento que parece reservado a la vista en una experiencia inclusiva.
Los responsables del proyecto posan con las protecciones para observar el eclipse, ante otros objetos que servirán para explicarlo. EFE/Villar López
La iniciativa ha sido impulsada por el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra, Fundación Ideas, Aspace Navarra y Grupo Social ONCE, entidades que llevan meses trabajando para preparar una jornada accesible para personas con discapacidad visual, auditiva, cognitiva y de movilidad.
«Desde el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra llevamos muchos meses trabajando y preparando el día del eclipse y desde hace meses comenzamos a hablar con Fundación Ideas y surgió esta iniciativa de centrarnos en esa fecha en un eclipse inclusivo», explica a EFE el director del Museo de Ciencias, Nacho López Goñi.












