Una ducha tibia antes de acostarse puede convertirse en una opción ideal para quienes buscan mejorar su descanso.El especialista en sueño Juan Suárez explicó que este hábito ayuda a relajar el cuerpo y favorece el proceso natural que prepara al organismo para dormir.Por qué una ducha puede ayudar a dormir mejorSuárez, divulgador y propietario de la empresa de descanso Nattex, habló con Mundo Deportivo sobre diferentes hábitos vinculados con el sueño. El experto recomendó ducharse antes de ir a la cama porque el agua tibia o caliente puede ayudar a relajar los músculos y facilitar el descenso posterior de la temperatura corporal. Este proceso es importante porque el organismo reduce naturalmente su temperatura interna cuando se prepara para dormir. Una ducha tibia puede favorecer esa disipación de calor una vez que la persona sale del agua.La recomendación no consiste en utilizar agua excesivamente caliente. La idea es generar una sensación de relajación y permitir que el cuerpo se enfríe progresivamente después de bañarse.Otros hábitos para mejorar el descansoPara Suárez, la ducha es solo una parte de una rutina más amplia. El especialista también destacó la importancia de mantener horarios regulares para acostarse, evitar utilizar el celular en la cama y reducir el uso de pantallas antes de dormir. También aconsejó bajar el ritmo durante los últimos momentos del día y evitar acostarse pensando en las actividades y problemas cotidianos. La exposición a la luz natural durante la mañana y mantener una rutina estable son otras de las prácticas que pueden ayudar a ordenar los ritmos de sueño.Una rutina sencilla antes de acostarseUna ducha tibia, seguida de unos minutos de tranquilidad y sin pantallas, puede funcionar como una señal para comenzar a desconectarse del día.En caso de que los problemas para dormir sean frecuentes o persistan durante un período prolongado, Suárez recomienda consultar con un especialista en lugar de normalizar la falta de descanso. La ducha puede ser un complemento de una buena higiene del sueño, pero no reemplaza una evaluación profesional cuando existen dificultades persistentes