NoticiaPor ahora, la advertencia emitida es de carácter preventivo, pero anticipan que las consecuencias podrían afectar el consumo de agua humano.Se estima que, bajo caudales cercanos a los 2.000 metros cúbicos por segundo, el avance del agua salada podría llegar hasta el kilómetro 21 del río, en inmediaciones del puente Alberto Pumarejo. Foto: Archivo EL TIEMPO12.08.2026 08:01 Actualizado: 12.08.2026 08:01
La reciente alerta emitida por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.) encendió las alarmas sobre un fenómeno clave para el abastecimiento de agua en el departamento como lo es la posible intrusión salina en el río Magdalena debido al descenso de sus niveles durante los últimos meses. LEA TAMBIÉN La advertencia se produce luego de que la autoridad ambiental identificara una reducción progresiva del caudal entre junio y julio, una situación que modifica el equilibrio natural entre las aguas dulces del principal afluente del país y las aguas saladas del mar Caribe. Bajo estas condiciones, la denominada "cuña salina" puede avanzar desde Bocas de Ceniza hacia el interior del río, acercándose a puntos de captación utilizados para el suministro de agua potable.Actualmente, la estación limnimétrica de Calamar registra un nivel medio de 3,17 metros, por debajo del valor asociado a un caudal cercano a 4.000 metros cúbicos por segundo, umbral que los estudios técnicos consideran sensible para el comportamiento de la intrusión salina.¿Qué es la cuña salina y por qué preocupa?El fenómeno ocurre cuando el caudal del río disminuye hasta el punto de no ejercer suficiente presión para contener el avance del agua marina.La bocatoma de Puerto Colombia es de las más expuestas. Foto: El TiempoEn términos simples, el Magdalena deja de empujar con la misma fuerza hacia el mar y, como consecuencia, el agua salada comienza a desplazarse río arriba. Ese avance recibe el nombre de cuña salina.La principal preocupación radica en que las bocatomas de captación para consumo humano se encuentran precisamente dentro de la zona donde podría presentarse ese desplazamiento.Según la C.R.A., la bocatoma de Puerto Colombia, ubicada aproximadamente en el kilómetro 7 del río Magdalena, es la más expuesta. De acuerdo con los modelos analizados por la entidad, la cuña salina podría alcanzar ese sector cuando el caudal descienda por debajo de los 4.000 metros cúbicos por segundo.Para Barranquilla el escenario sería más extremo. La autoridad ambiental estima que, bajo caudales cercanos a los 2.000 metros cúbicos por segundo, el avance del agua salada podría llegar hasta el kilómetro 21 del río, en inmediaciones del puente Alberto Pumarejo.No es un hecho inéditoAunque la alerta adquiere relevancia por el actual descenso del Magdalena, el fenómeno no es desconocido para las autoridades ni para la comunidad científica.Corporación Regional Autónoma del Atlántico (CRA). Foto:CortesíaLa propia C.R.A. reconoce que las condiciones observadas actualmente guardan similitudes con las registradas durante el fenómeno de El Niño 2015-2016, uno de los períodos de sequía más severos experimentados por Colombia en las últimas décadas.De hecho, desde comienzos de este año la entidad venía recomendando vigilancia especial sobre las bocatomas localizadas a lo largo del Magdalena y del Canal del Dique, ante la expectativa de descensos estacionales en los niveles del río y posibles afectaciones a los sistemas de abastecimiento.Durante 2025 también se reportaron seguimientos especiales en municipios del sur del Atlántico debido a los bajos niveles del afluente, situación que obligó a mantener medidas preventivas para garantizar la operación de algunas captaciones.Un estudio desarrollado en la Universidad del Norte modeló escenarios con caudales entre 2.000 y 6.500 metros cúbicos por segundo y concluyó que existe una relación directa entre la reducción del caudal y el avance de la cuña salina. En otras palabras, mientras menos agua dulce transporta el río, mayor es la penetración del agua marina hacia el interior. La CRA ha solicitado a las empresas prestadoras mantener monitoreo a la salinidad del agua captada. Foto:AlcaldíaOtro trabajo académico realizado en 2023 analizó el impacto del aumento del nivel del mar y concluyó que el cambio climático podría favorecer desplazamientos cada vez mayores de la intrusión salina durante las próximas décadas, especialmente en escenarios de menores descargas del Magdalena.¿Existe riesgo para el suministro de agua?Por ahora, la alerta emitida por la C.R.A. es de carácter preventivo y no significa que Barranquilla o Puerto Colombia enfrenten problemas inmediatos de abastecimiento.La entidad ha solicitado a las empresas prestadoras mantener monitoreos permanentes sobre los niveles del río, el comportamiento del caudal y la salinidad del agua captada, además de adoptar medidas operativas que garanticen la continuidad y calidad del servicio. LEA TAMBIÉN Asimismo, recomendó aplicar las disposiciones contempladas en el Plan de Contingencia para la Prevención y Atención del Fenómeno de El Niño 2026-2027, diseñado para enfrentar escenarios de sequía y proteger el recurso hídrico.También te podría interesar:#ÚltimaHora #Terremoto #Colombia #Avianca Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







