Desde que supimos que en España se produciría un eclipse solar, y completo en algunas zonas, no hemos dejado de pensar en él. El acontecimiento meteorológico de este 12 de agosto es histórico, ya que, en nuestro país, no teníamos un eclipse total visible desde 1912. Es decir, tres años antes de que naciese Anthony Quinn.La correlación llega gracias a la película Barrabás, de producción italiana y con el mítico Dino de Laurentiis al mando. Barrabás es uno de esos largometrajes que no pueden faltar en tu Semana Santa cinéfila, aunque su flexibilidad tonal te permite igualmente una sesión doble con Gladiator.La historia de Barrabás, el preso abominable al que se opta por dar la libertad en lugar de a Jesús, está dirigida por Richard Fleischer. Desgraciadamente, Fleischer es uno de esos apellidos que cada vez se oyen menos: mago de gigantesca categoría en el cine de aventuras (Barrabás brilla más cuanto menos bíblica parece), Fleischer se las arregló para rodar un eclipse real e introducirlo en su película. Eso sí, no había opción de reanudar el rodaje: o se acertaba a la primera o tendrían que usar efectos visuales. Así se rodó el eclipse de 'Barrabás'Ponerse a echar cuentas no ayuda al rigor bíblico, puesto que ningún eclipse solar coincidió con la muerte de Jesús. Ahora bien, es lo que insinúan los Evangelios y, cinematográficamente, bien vale un quítame allá esas fechas. En cambio, Fleischer tuvo que desempolvar su chistera y, sobre todo, su reloj para que Barrabás estuviese a la altura.Debido a que en una región de la Toscana se producía un eclipse el 15 de febrero de 1951, Fleischer se llevó a su elenco y equipo hasta allí. Eso sí, no había lugar para el fallo: contaban con 165 segundos. Por tanto, se carecía de la opción de una segunda toma. Debido a que la secuencia se compone de diferentes planos, Fleischer optó por unas 40 cámaras dispuestas por toda la montaña que recogiesen de manera simultánea los distintos ángulos. Solo quedaba que los actores no fallasen. Y cómo iban a hacerlo si los actores eran uno solo, y este se llamaba Anthony Quinn.