Este miércoles, al atardecer, tendrá lugar el primer eclipse solar visible desde la Península Ibérica en más de un siglo. Ahora sabemos cómo y por qué se produce, pero durante milenios, hasta que la ciencia explicó el fenómeno a la humanidad, cuando la Luna ocultaba el Sol, se extendía el terror y nacían decenas de leyendas y oscuras supersticiones. El cine ha aprovechado tanto la ignorancia de la antigüedad como el conocimiento de los tiempos modernos en unas cuantas películas.PublicidadEl cielo se oscurecía en el dramático momento de la crucifixión de Cristo en Barrabás (1961), una superproducción sobre la historia del hombre al que Poncio Pilatos indultó en lugar de Jesucristo y que cargó con esa culpa el resto de su vida. Richard Fleischer, en un movimiento muy audaz, decidió rodar la escena cuando un eclipse real (el del 15 de febrero de 1961) estaba en su punto óptimo. Las personas que contemplan el castigo, tres hombres colgados de una cruz, asisten al tormento de los condenados en medio de una oscuridad que no comprenden. El director de fotografía, Aldo Tonti, firmó así una secuencia especialmente intensa y turbadora."El presagio se había vaticinado y ahora tenemos un miedo más grave. Hoy vi el día convertirse en noche. Vi a un hombre correr con el jaguar". Eran palabras del guerrero maya Snake Ink (Rodolfo Palacios) tras el oportuno eclipse de Sol que se producía en plena ceremonia de sacrificios humanos en Apocalypto (2006). Mel Gibson explotó las supersticiones y temores de los mayas, con momentos muy bestias y sangrientos, en esta película que caía en unos cuantos errores científicos e históricos, pero que era, sin duda, impresionante.En el terrorSi el eclipse de aquella película histórica era especialmente conveniente para el protagonista, Jaguar Paw (Rudy Youngblood), que se salvaba del sacrificio, en Eclipse total (Dolores Clairborne), la película de Taylor Hackford de 1995, le venía muy bien a Dolores Clairborne (Kathy Bates) para, con la excusa de celebrar el fenómeno astronómico, emborrachar con whisky escocés al maltratador de su hija. Era la adaptación al cine de la novela de Stephen King, con guion de Tony Gilroy.PublicidadEl terror de esa historia nacía del pasado de los personajes y de los abusos cometidos por aquel hombre. Mucho más extravagante y cómico era el terror que destilaba La pequeña tienda de los horrores (1960), una producción de escasísimo presupuesto -se escribió en un día y se rodó casi toda en poco más de tres- dirigida por el gran Roger Corman, en la que una extraña planta aparecida tras un eclipse solar se alimenta de sangre humana. En 1986, Frank Oz hizo un remake de la película, en la que, por cierto, también había un miserable maltratador.Amor y acciónLa maestra Sue Berlin (Barbara Barrie) preparaba a sus alumnos para el eclipse que se iba a producir en Judy Berlin (1999), una película independiente firmada por Eric Mendelsohn, que le valió el premio a la mejor dirección en Sundance. En esta historia, el inminente idilio entre la profesora y el director del colegio se materializaba en pleno eclipse, la oscuridad justa para un primer beso fugaz.Terror, amor y acción. La arqueóloga Lara Croft, que nació en un videojuego y se hizo mundialmente famosa con la película de Simon West, Lara Croft: Tomb Raider (2001), y con la participación de Angelina Jolie dando vida a la heroína, conseguía su primer gran triunfo gracias a un eclipse, justo lo que necesita para terminar con un rocambolesco ritual.PublicidadY el eclipse de Lady Halcón (Richard Donner, 1985) era, tal y como describía la revelación, "el día sin noche y la noche sin día". La película, con Michelle Pfeiffer, Rutger Hauer y Matthew Broderick, una historia de romance, aventuras y supersticiones de la Edad Media, era un entretenimiento mucho más que digno.Las fuerzas del mal y KubrickEl eclipse solar total de 1944 abre un portal al infierno que da inicio al universo Hellboy. Las fuerzas ocultas nazis y Grigori Rasputin invocan a la criatura para hacer el mal, pero los Aliados la rescatan, la protegen y la entrenan para salvar a la humanidad. Guillermo del Toro se marcó una fantástica adaptación al cine del cómic de Mike Mignola en Hellboy (2004), con Ron Perlman en el papel principal. Ingeniosa, divertida, gamberra y también, por momentos, con cierta profundidad, la película mostraba con ese eclipse inicial toda la oscuridad que puede invadir al ser humano.Y esas potencias maléficas aparecían también con un eclipse en Verónica (Paco Plaza, 2017). Al ocultarse el sol, la sangre cae sobre una güija con la que juegan tres chicas. Lo siguiente son sucesos extraños, un viaje de terror sobrenatural y miedo también en la adolescencia a crecer y a las responsabilidades.Hay eclipses espectaculares (en la batalla final de Avatar: el camino del agua, Rogue One: Una historia de Star Wars), de animación (Fantasía), mensajeros del horror (Darkness, Wolf Creek, La casa del diablo), los que aprovechan leyendas antiguas (Un yanqui en la corte del rey Arturo), que revelan secretos (Perfectos desconocidos)… Y, por supuesto, está el impresionante eclipse de 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968), provocado por la Tierra y la Luna, en el que los tres cuerpos celestes y la cámara están milimétricamente alineados.