José Ballvé Martínez (1879-1962) fue director general de Transportes del Gobierno de Euzkadi. Nació en Bilbao, aunque hijo de padre catalán. Estudió primero Ciencias en Salamanca; luego, para ingeniero de caminos y minas en Deusto; más tarde, en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona y, al fin, en la de Bilbao, donde obtuvo el título. Trabajó con explosivos en Galdakao y marchó a Cuba, donde fundó una fábrica de explosivos. A su vuelta a Bilbao, se desempeñó como profesor de varias asignaturas y también dirigió unos talleres mecánicos con forja y fundición. Tuvo noticia del golpe de Estado estando en Madrid y allí se afilió al Sindicato de Arquitectos e Ingenieros de la UGT primero y al Partido Comunista después.

El último día de octubre, fue designado director general de Transportes del Gobierno de Euzkadi, dentro del Departamento de Obras Públicas encabezado por el consejero Juan de Astigarrabia, del PCE. Duró unos meses en el cargo, hasta que una reorganización acabó con su puesto. Presidió, asimismo, la sección administrativa del Consejo Superior de Obras Públicas y la comisión encargada del ferrocarril de Amorebieta a Gernika. Mientras ostentó estos cargos, su familia residía en la localidad cántabra de Noja, a la que él se desplazaba los fines de semana. Cayó Bilbao y Ballvé lloró. “Esa fue la única vez que lo vi llorar, nunca más volvimos a Bilbao”, recordaba años después su hija, según recoge el libro. Su familia se quedó en Santander y él se quedó trabajando para el Ejército del Norte, a cargo de los calculistas. De ahí fue a Barcelona a dirigir una cátedra.