Francisco Arregui Fernández (1894-1967) fue director general de Seguridad del Gobierno de Euzkadi. Nació en Bilbao y desde muy joven estuvo ligado al nacionalismo vasco. Con apenas 15 años entró a la Juventud Vasca, en la que desempeñó diversos cargos, incluido el de tesorero. 'Patxo', como se le conocía, logró una plaza de funcionario de la Diputación vizcaína y siguió dando pasos en política: afín al sector más ortodoxo dentro del PNV, el más apegado a la ideología de Sabino Arana, su fundador, llegó a dirigir el sindicato Solidaridad de Empleados Vascos (actual ELA, aunque entonces cercano a los 'jeltzales'). El libro le reconoce un “papel importante” en la reunificación de tendencias nacionalistas divergentes, lo que le valió un puesto en el Euzkadi Buru Batzar, la dirección nacional del PNV.

Comisario de Orden Público tras el golpe de Estado de 1936 y el estallido de la Guerra Civil, fue nombrado director general de Seguridad, dentro del Departamento de Gobernación del Gobierno de Euzkadi, encabezado por el consejero Telesforo Monzón. La obra sostiene que generaba “confianza” entre los responsables del partido, lo que le mereció un puesto en el que se manejaba “abundante información”. Se acercó a Gernika tras el bombardeo ejecutado por la Legión Cóndor nazi y escribió sobre “el terror de los refugiados” en una “villa arrasada, donde solo vieron llamas”. Unas semanas después, en junio, elevó unas quejas, a través de un informe confidencial, por la absolución de unos militares que sostenía que no se habían significado lo suficiente a favor de la Segunda República y que habían, por el contrario, procurado favores para “agentes facciosos”.