Las desigualdades e injusticias se reflejaban siempre en sus informes como Defensor del Pueblo

El economista Francisco Fernández Marugán, nacido en Cáceres en 1946, no hubiera necesitado a la política para vivir con holgura; pero fue su pasión. Desde 1974, que se afilió, aún vivo el dictador Francisco Franco, hasta este 30 de diciembre que ha fallecido en Madrid, no ha dejado ni un solo día de reflexionar, no pocas veces con tormento, sobre el ser de España, sus deficiencias estructurales, su complejidad territorial, las diferencias sociales por clases y por geografía, y cómo superarlas.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, ganó por oposición las plazas de Técnico de la Administración del Estado y de Inspector Financiero Tributario. Por esa cualificación en cuerpos de la Administración del Estado trabajó en la Secretaría General de Tributos y, después, en la Dirección General de Coordinación con las Haciendas Locales. Eficacia y discreción le acompañaron en esos cometidos.

Pero no dudó en pedir excedencias encadenas, para incorporarse en las listas electorales del PSOE desde 1982, por Sevilla, y hasta 2011 por Badajoz. Solo hace cuatro años que abandonó la vida pública después de haber pasado los últimos diez años como adjunto al Defensor del Pueblo, y, titular en funciones hasta que en el 2021 el PP y el PSOE se pusieron de acuerdo en elegir al nuevo equipo, con el catedrático Ángel Gabilondo al frente de la institución.