Lara Villal�nActualizado Martes,
agosto
22:51Cinco meses despu�s de que Estados Unidos e Israel lanzaran una guerra contra Ir�n que acab� con el l�der supremo del pa�s, el ayatol� Ali Jamenei, su sucesor sigue siendo un gran desconocido para el gran p�blico. Mojtaba Jamenei, hijo del antiguo jefe de Estado, asumi� las riendas del pa�s a principios de marzo, pero no ha participado en ning�n acto, ni ha emitido ning�n mensaje de v�deo o audio que pruebe su estado de salud. Por el momento se comunica por carta sobre los grandes asuntos de Estado, pese a que el conflicto con Washington se encuentra enquistado desde que ambos pa�ses firmaron un Memorando de Entendimiento en junio.La situaci�n regional oscila entre los ataques cruzados y los intentos de regresar a la mesa de negociaciones, con ambos bandos acumulando exigencias y pidiendo reparaciones por la guerra. En el �ltimo episodio de las tensiones, el presidente estadounidense, Donald Trump, exigi� a Ir�n una "compensaci�n por todas las personas que han matado y herido gravemente", mientras las tensiones contin�an acumul�ndose en el mar Rojo, donde una milicia aliada de Teher�n, los hut�es de Yemen, han impuesto un bloqueo naval contra Arabia Saud�. Este martes lanzaron un ataque contra un buque con bandera de Tanzania, que en principio no tiene ninguna vinculaci�n con Riad, causando la muerte de cuatro tripulantes. Se trata del mayor ataque hut� desde que se desat� la guerra contra Ir�n en febrero.En medio de este clima, Mojtaba Jamenei ha sorprendido con una reestructuraci�n del aparato de seguridad del pa�s, dando un giro intransigente con el nombramiento de figuras veteranas de la Guardia Revolucionaria en puestos clave que pueden tener un impacto en las decisiones sobre el Estrecho de Ormuz. La v�a mar�tima clave para el comercio mundial por la que transita el 20% de petr�leo y otros materiales se ha convertido en una herramienta de disuasi�n para Teher�n, que busca ahora establecer un control permanente de sus aguas con un nuevo pacto con Om�n.Los expertos apuntan que los cambios en altos cargos de seguridad tambi�n buscan crear un contrapeso en el aparato del r�gimen, especialmente para contrarrestar a Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento que ha liderado las negociaciones con Washington, una figura que ha cobrado gran protagonismo en medio de la guerra y ante la ausencia p�blica del l�der supremo.El cambio m�s destacado es el nombramiento de Mohsen Rezaei, ex comandante de la Guardia Revolucionaria y estrecho aliado de Jamenei, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Esta instituci�n es el m�ximo �rgano decisorio en materia de seguridad nacional y exterior. Compuesto por altos cargos pol�ticos y judiciales designados por el l�der supremo- tiene un papel fundamental en las decisiones del conflicto con Estados Unidos y tambi�n sobre el programa nuclear del pa�s. En junio, aprob� el Memorando de Entendimiento, que abri� una ventana de 60 d�as para negociar los principales escollos de la guerra, un acuerdo que parece haber hecho aguas debido a los constantes choques militares con Washington.Rezaei ha sido contundente con su postura sobre el conflicto, mostrando su oposici�n a la firma del Memorando de junio. Hace poco se pronunci� sobre la importancia de mantener el control del Estrecho de Ormuz, cuyo valor es m�s importante "que decenas de bombas at�micas". En abril, tambi�n fue una de las figuras que rechaz� un alto el fuego con Washington, al considerarlo una concesi�n "con el enemigo". "Esta es mi opini�n personal. Corresponde a las autoridades decidir sobre esto, pero me opongo absolutamente a que contin�e el alto el fuego", declar�. "Una tregua s�lo debe tener lugar despu�s de que se hayan alcanzado los acuerdos".Rezaei lider� la Guardia Revolucionaria durante 16 a�os, en los que destacan la guerra contra Irak, donde se formaron los comandantes que ahora ocupan cargos de poder en Ir�n. Tambi�n se le atribuye un gran papel en la creaci�n de la milicia chi� Hizbul� cuando en los a�os 80 form� los primeros campos de combatientes en el valle de Bekaa, basti�n actual del grupo en el este del L�bano.Otro de los grandes cambios en el aparato de seguridad es el regreso de Hossein Taeb, ex jefe de los servicios de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, como l�der de los Basij, la milicia paramilitar encargada de la represi�n de la sociedad civil. Dirigi� la mano dura contra las protestas postelectorales de 2009, por lo que su nombramiento ha sido interpretado como un intento de Jamenei de evitar que se repita otro escenario como las movilizaciones antigubernamentales de enero. En las Fuerzas Armadas tambi�n ha habido otro cambio significativo, con el nombramiento de Ali Abdullahi como jefe del Estado Mayor. Tambi�n cercano a la figura del l�der supremo, su llegada al cargo ha sido interpretada como un intento de centralizar a�n m�s el mando y la coordinaci�n militar.











