La larga ausencia pública del nuevo líder supremo, que no se ha dejado ver desde que comenzó la guerra, alimenta las especulaciones. Teherán asegura que goza de “completa salud” y “está al mando”

El actual sistema político iraní ha pasado sus 47 años de vida bajo la sombra de una personalidad carismática que marcó su rumbo: la del ayatolá Ruhollah Jomeini, su fundador y primer líder supremo (1979-1989). Definida a menudo como “régimen de los ayatolás” —Jomeini blindó la tutela de los jurisconsultos (los clérigos) sobre las decisiones del Estado—, la República Islámica es una autocracia que ha seguido funcionando en los 40...

días que dura la guerra, incluso después de que Israel y Estados Unidos mataran al líder supremo Ali Jameneí. Y continúa haciéndolo mientras su sucesor, Mojtaba Jameneí, permanece en paradero desconocido. Según diversas especulaciones, Jameneí podría estar herido o incluso incapacitado para gobernar.

Teherán lo niega rotundamente. Este jueves, el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Saeed Khatibzadeh, ha asegurado a la agencia semioficial ISNA que el líder supremo goza de “completa salud” y que tiene “el control de todo en sus manos”. También que se encontraba “en su oficina”, una vez que los bombardeos israelíes y estadounidenses han cesado por el momento en virtud del frágil acuerdo de alto el fuego anunciado el miércoles.