Espa�a es el pa�s europeo donde m�s ha crecido la venta online de alimentaci�n y bebidas en los �ltimos a�os. Desde la pandemia el canal digital se ha disparado un 203%, muy por encima del Reino Unido, que pese a seguir siendo el mayor mercado europeo avanz� "solo" un 74% en el mismo periodo, seg�n el estudio Future of e-commerce in Retail Food & Beverage, elaborado por Deloitte y Google. La batalla por la compra del supermercado ya no se libra �nicamente entre los pasillos de las tiendas. Hoy se decide en almacenes robotizados, centros de distribuci�n y flotas de reparto que compiten por entregar cada pedido antes que la competencia.Pero el desaf�o real no es vender por internet, sino conseguir que cada entrega sea rentable. Llevar una compra hasta la puerta de casa cuesta mucho m�s que despacharla en una tienda, porque exige personal para preparar la cesta, veh�culos refrigerados, rutas fragmentadas y entregas en franjas horarias cada vez m�s precisas. En un negocio de m�rgenes estrechos, unos pocos euros por trayecto marcan la diferencia entre ganar dinero o perderlo, y eso explica por qu� las grandes cadenas llevan a�os volcando miles de millones en resolver un problema que no tiene soluci�n sencilla. El sector de la distribuci�n alimentaria destin� en 2025 una inversi�n en modernizaci�n y log�stica de 3.000 millones de euros, un 10% m�s que el a�o anterior, seg�n el V Informe de Distribuci�n Alimentaria de Proximidad de la patronal de supermercados Asedas. Buena parte de ese dinero renueva tiendas ya existentes, pero una porci�n creciente se concentra en la infraestructura que sostiene el canal online, almacenes automatizados, centros exclusivos para pedidos digitales y sistemas capaces de gestionar miles de entregas diarias.Ese empuje no es exclusivo del s�per. Seg�n la patronal log�stica UNO, el 95% de las empresas de transporte prev� acelerar su inversi�n en digitalizaci�n este a�o, presionadas por una rentabilidad media que cay� al 2,86% en 2025, seg�n el Banco de Espa�a. Y aun as�, m�s de la mitad del sector (51%) sigue operando con procesos mayoritariamente manuales, y solo un 11% cuenta con instalaciones altamente automatizadas, lo que da la medida de lo lejos que est� el sector log�stico espa�ol, en general, de resolver del todo la �ltima milla.En alimentaci�n, el reto es todav�a m�s particular. Una tienda f�sica concentra a cientos de clientes en un solo punto de venta, mientras el canal online obliga a repartir compras individuales por toda la ciudad, cada una con productos frescos, congelados y refrigerados que viajan en condiciones distintas y dentro de ventanas horarias muy ajustadas. Seg�n el informe sobre �ltima milla de AECOC y Deloitte, el sector alimentario reparte con menos frecuencia que otros comercios electr�nicos, pero a cambio debe coordinar algo que casi ning�n otro negocio afronta, la cadena de fr�o, la frescura del producto y la precisi�n del horario, todo a la vez.Los h�bitos de consumo explican la urgencia. El 7,2% de los espa�oles ya compra toda su alimentaci�n exclusivamente por internet, el doble que antes de la pandemia, y a ellos se suman los compradores h�bridos, casi un tercio del mercado, seg�n Asedas. El canal online del gran consumo creci� un 17,7% en 2025 y ya pesa un 7,3% del total, seg�n NIQ.Pocas compa��as simbolizan mejor el esfuerzo por resolver ese problema que Mercadona. En 2017 su presidente, Juan Roig, admiti� p�blicamente que la web de la empresa no funcionaba, una autocr�tica que dio paso a una remodelaci�n completa del canal digital, entonces apenas el 1% de las ventas. Casi una d�cada despu�s, la apuesta ya no est� en la web, sino en siete "colmenas", centros exclusivos para preparar pedidos online en Valencia, Barcelona, Getafe, Boadilla del Monte, Alicante, Sevilla y, desde este a�o, Vallecas, la mayor de todas, con 54 millones de euros de inversi�n y capacidad para 5.000 pedidos diarios. Esa red ha permitido facturar 1.061 millones de euros por internet en 2025, un 26% m�s, con el negocio ya en rentabilidad. Y se nota en el reparto del mercado, donde Amazon lidera con un 36,6%, seguido de Mercadona con un 9,8 %, Glovo con un 4,8% y El Corte Ingl�s con un 4,6%, seg�n NIQ. En pocos a�os, la cadena valenciana ha pasado de no aparecer en ese ranking a ser la segunda del pa�s.Dia ha apostado por la misma l�gica desde otro �ngulo, la densidad. Cuanto m�s dispersos est�n los clientes, m�s caro sale cada pedido, as� que la cadena acaba de inaugurar un centro en Villadangos del P�ramo, Le�n, con 60 millones de inversi�n, y prev� otros 70 millones hasta 2029 para ampliar un 40% su capacidad log�stica. El resultado, 256 millones facturados por internet en 2025, un 13% m�s, con una cobertura que ya llega al 85% de la poblaci�n de la pen�nsula y Baleares y nueve de cada diez pedidos entregados el mismo d�a.Alcampo ha elegido reforzar el canal desde el empleo, con m�s de ochenta repartidores indefinidos para su centro robotizado de San Fernando de Henares. Carrefour, en cambio, apuesta por la capilaridad, llega ya al 90% de los clientes potenciales de Espa�a, ha ampliado un 27% su flota y combina red propia con acuerdos con Glovo, Uber Eats y Just Eat para entregas en menos de una hora, externalizando as� parte del riesgo log�stico en lugar de asumirlo entero.Ni siquiera esa inversi�n resuelve todo. Un estudio de AECOC de 2025 revela que el 60% de las empresas de reparto cree que la diversidad de normativas municipales dificulta gravemente la planificaci�n log�stica, y un 83% reclama una estandarizaci�n coordinada por el Ministerio de Transportes, porque cada ciudad impone sus propias restricciones de acceso, horarios de carga y zonas de bajas emisiones. A eso se suma la presi�n medioambiental, ya que el reparto urbano genera m�s de una quinta parte del tr�fico en las grandes ciudades, obligando a las cadenas a electrificar flotas justo cuando las est�n ampliando.Con la expansi�n de tiendas f�sicas ya madura, la competencia se ha desplazado a un terreno donde no basta con vender m�s ni tener una mejor app. Mercadona construye su propia red, Carrefour combina lo propio con plataformas externas, Dia apuesta por la escala, Alcampo por la automatizaci�n y el empleo. Todos resuelven la misma ecuaci�n, entregar r�pido, barato y sostenible, y el trayecto entre el almac�n y la puerta de casa ser� quien decida la pr�xima batalla del supermercado.