Cambios bruscos de direcci�n provocados por los fen�menos convectivos y unos vientos caprichosos que arrecian en las horas centrales del d�a han transformado el incendio forestal originado en Niebla (Huelva) en un monstruo caprichoso que ha desconcertado en varias ocasiones a los t�cnicos que estudian su evoluci�n y dise�an las estrategias de defensa y ataque de las llamas. No es un incendio de sexta generaci�n, pero es sin duda un 'big one', 'uno de los grandes', por la vasta extensi�n de terreno por la que avanza (25.000 hect�reas en un per�metro de 105 kil�metros) y por c�mo est� complicando el trabajo de los equipos de extinci�n, que llevan ya seis d�as intentando predecir un comportamiento err�tico y muy peligroso, hasta el punto de que ha habido que evacuar en m�s de una ocasi�n al personal desplegado para evitar que quedara atrapado en medio de los focos m�ltiples que iban surgiendo de forma inesperada.Sobre una pantalla digital vertical, en la que se actualiza en tiempo real la posici�n de cada uno de los efectivos, el vuelo de los medios a�reos y el avance del fuego, el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, y el director de la Agencia de Emergencias de Andaluc�a, Alejandro Garc�a Hern�ndez, repasan para EL MUNDO las principales dificultades que est�n encontrando los equipos del Infoca, los militares UME y todo el personal interviniente (hasta un total de 650 efectivos), adem�s de las estrategias que se vienen desplegando para intentar contener el per�metro de un incendio que durante estas primeras jornadas se ha llegado a declarar "fuera de la capacidad de extinci�n". Eso signfica que en esas circunstancias no hay manera de apagar las llamas, porque las columnas convectivas que se han ido generando conforme el fuego avanzaba hac�an muy peligroso el trabajo de los efectivos en tierra e in�til la tarea de los medios a�reos, ya que el agua que se arroja desde los aviones se evapora antes de llegar al suelo por efecto de las alt�simas temperaturas alcanzadas.En ese caso, lo �nico que se puede hacer es intentar frenar el avance de las llamas creando nuevos cortafuegos, ampliando los existentes, aplicando productos retardantes al terreno o utilizando los denominados "fuegos t�cnicos", que son peque�as quemas (con unas t�cnicas muy precisas y estudiadas que minimizan los riesgos) para cerrar el paso de las llamas.El vicepresidente segundo de la Junta y consejero de Emergencias, Antonio Sanz (a la derecha), en el Puesto de Mando Avanzado establecido en Niebla (Huelva).CLARA CARRASCOEUROPA PRESSOriginado en una cunetaEl incendio se origin�, seg�n las primeras investigaciones, en una cuneta al noroeste del casco urbano de Niebla, en un punto situado entre las carreteras HU-3106 y A-493, cerca de la Venta de las Tablas. Lo que inicialmente podr�a haberse resuelto como un incendio de menor alcance si hubiera seguido la evoluci�n normal, acab� tomando unas dimensiones extraordinarias por efecto de unos vientos que rolaban continuamente haciendo m�s imprevisible la direcci�n que tomaba ya que incluso avanza en varias direcciones a la vez. En las primeras horas el fuego cambi� de ruta continuamente, avanzando en forma de 'L' (como los movimientos del caballo en una partida de ajedrez), y obligando a los equipos a reconfigurar sus estrategias defensivas cada pocas horas, ya que se registraron �saltos� de m�s de tres kil�metros que obligaban a retirar de la zona a las unidades que estaban sobre el terreno.A lo largo de todo el lunes y la madrugada del martes se consigui� contener el avance de las llamas hacia Valverde del Camino y Minas de Riotinto (oeste y noroeste del per�metro), una evoluci�n que lleg� a preocupar enormemente porque en esta �ltima poblaci�n de 3.700 habitantes hay adem�s un hospital cuya evacuaci�n hubiera resulta sumamente compleja. En paralelo, el flanco noreste avanz� y amenaz� con saltar hacia la provincia de Sevilla, lo que oblig� a desalojar preventivamente a los vecinos de El Madro�o. Pero, finalmente, las llamas apenas han superado los m�rgenes de la provincia de Huelva.Los trabajos desarrollados durante la noche del lunes al martes permitieron por primera vez estrechar la zona activa del incendio forestal. Este martes preocupaba un posible avance hacia el este, en la zona conocida como Pata del Caballo, porque la orograf�a del terreno y la densidad de la foresta en este entorno alimentar�a muy eficazmente el fuego, que podr�a acercarse peligrosamente hacia el t�rmino de Aznalc�llar. A media tarde de este martes, sin embargo, los t�cnicos informaban de un cambio en la direcci�n del viento que permit�a ser optimistas conforme a la evoluci�n del fuego, porque las llamas regresar�an por una zona ya quemada, lo cual facilitar�a su extinci�n. "Hoy se abre por primera vez una oportunidad con el cambio de patr�n del viento. Tenemos que aprovecharla, pero debemos ser muy prudentes porque este incendio sigue lleno de complejidad y peligrosidad", afirm� Antonio Sanz a mediod�a.Siete focos secundariosA �ltima hora de la tarde, el consejero y vicepresidente segundo de la Junta, anunciaba que se hab�a avanzado para "cerrar salidas al fuego y estrangular su posibilidad de propagaci�n, que se ha reducido al 25% con respecto a d�as anteriores", lo que ha sido posible por el intenso trabajo de los profesionales. Aun as�, el fuego sigue teniendo hasta siete focos secundarios, lo que obliga a intervenir en m�ltiples puntos para intentar "ahogar" el fuego.En el flanco oeste se han llegado a realizar quemas de ensanche (sobre caminos y cortafuegos ya existentes) a lo largo de siete kil�metros y medio, con el objetivo de crear una zona sin material combustible que permita aliviar la presi�n en las l�neas de defensa establecidas. Los trabajos resultaron muy productivos y el frente oeste qued� m�s o menos controlado, permitiendo "estrechar la zona activa y reducir la energ�a emitida por el incendio", explic� Antonio Sanz.Tambi�n se realizaron quemas de ensanche en el sector norte para contener el frente entre Berrocal y Marigenta, con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias. El n�cleo urbano de Berrocal (que fue desalojado en las horas previas) se ha salvado gracias a ese trabajo defensivo. Las im�genes difundidas por los vecinos permiten ver c�mo las llamas y el humo se han quedado a escasos metros del per�metro del casco urbano. Pero este frente sigue resultando muy peligroso por la complejidad de su orograf�a.A lo largo de este martes, los trabajos segu�an reforzando la l�nea de control entre Marigenta y Berrocal mediante fuego t�cnico apoyado en una l�nea mecanizada. En el sector este, los buld�ceres y el personal terrestre avanzaron hacia el noreste para cerrar el per�metro.El cambio del viento hacia componente este favoreci� los trabajos en La Pata del Caballo, pero oblig� a reforzar la vigilancia del flanco oeste. El miedo a las reactivaciones se mantuvo durante todo el d�a porque la experiencia de las jornadas previas obligaba a estar preparados para cambios bruscos del viento.La superficie recorrida por el fuego supera las 25.000 hect�reas de eucaliptal, dehesa, matorral y pinar. Los t�cnicos recuerdan que �ste es solo un c�lculo realizado a partir del per�metro del incendio, pero sobrevolando la zona se pueden observar grandes islas no quemadas.En el fuego de Niebla intervienen hasta 26 medios a�reos, un despliegue que ser�a m�s que suficiente para sofocar un incendio que se comportara con un patr�n previsible. Pero no es el caso. El dispositivo terrestre incluye once autobombas, 14 buld�ceres, 18 grupos de bomberos forestales, 24 t�cnicos y personal de apoyo, unidades de meteorolog�a, transmisiones, asistencia sanitaria y mando, adem�s de 250 efectivos de la UME."Los m�s de 650 profesionales que trabajan en este incendio se est�n dejando la piel y arriesgando la vida en unas condiciones extremas. Est�n hechos de otra pasta y merecen todo nuestro reconocimiento, apoyo y �nimo", afirm� Antonio Sanz, que explica que los profesionales desarrollan turnos de un m�ximo de 12 horas de trabajo.En las �ltimas jornadas ha sido necesario desalojar a 681 personas: 500 en la provincia de Huelva y 181 en la de Sevilla. De ellas, 59 permanecen albergadas: 29 procedentes de El Madro�o y sus pedan�as en El Castillo de las Guardas, 25 en el Teatro Ruiz Tatay de Zalamea la Real y cinco en el Hotel Montearoma de Valverde del Camino. La mayor�a de las viviendas desalojadas son segundas residencias por lo que sus moradores han regresado a sus localidades de origen y no han necesitado que se le habilitara un alojamiento alternativo.Fen�menos convectivos sin llegar a ser de incendios de sexta generaci�nLas columnas convectivas que se han formado en el incendio de Niebla no han alcanzado la altura (12 o 13 kil�metros) caracter�stica de los denominados incendios de sexta generaci�n. Pero s� se han generado igualmente grandes nubes en forma de hongos (piroc�mulos) formados a partir del movimiento ascendente del aire caliente acompa�ado de humo y cenizas, lo que contribuye a dispersar en todas direcciones las pavesas incandescentes y a encender nuevos focos. Las hojas de eucaliptos act�an igualmente como "bombas de racimo" cuando vuelan a gran velocidad por efecto de las fuertes rachas de viento que se generan en torno a esas columnas convectivas. Cuando el hongo convectivo llega a una altura mayor provoca pirocumulonimbos, que llegan a colapsar y arrasan grandes cantidades de superficie. Es entonces cuando se habla de un incendio de sexta generaci�n, un fen�meno que en Andaluc�a se identific� por primera vez en Sierra Bermeja, en el a�o 2021.El �ltimo gran incendio que se registr� en Andaluc�a se origin� en Los Gallardos (Almer�a) el pasado mes de julio y provoc� la muerte de 14 personas, dos de ellas en el hospital como consecuencia de las quemaduras sufridas. Entonces tampoco se trat� de un incendio de sexta generaci�n, aunque tambi�n present� caracter�sticas muy singulares por la velocidad de avance de las llamas, de hasta 130 metros por minuto. La vegetaci�n compuesta a base de matorral y esparto proporcion� al fuego un combustible de enorme potencia energ�tica.