NoticiaEntre escombros y familias que esperan noticias de sus seres queridos, la institución envió unas palabras al país sobre la labor de los uniformados.Equipos rescatistas del Ejército. Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA11.08.2026 17:22 Actualizado: 11.08.2026 17:22

Más de 24 horas después del terremoto, entre montañas de concreto, estructuras fracturadas y calles convertidas en puntos de búsqueda, los soldados continúan removiendo escombros en las zonas afectadas. Las labores se extienden por Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío, mientras las unidades desplegadas intentan llegar hasta los lugares donde todavía puede haber personas atrapadas. En medio de esa operación, el Ejército Nacional difundió un mensaje dirigido a quienes esperan noticias de sus familiares: “Aunque la tierra se estremezca, hay algo que siempre va a estar firme: el compromiso de nuestros soldados con Colombia”.La frase acompaña una operación que comenzó desde las primeras horas posteriores al movimiento sísmico. Hombres y mujeres de la institución fueron enviados hacia los departamentos golpeados por la emergencia y, desde entonces, parte de sus jornadas transcurre entre estructuras colapsadas, traslados, entrega de ayudas y apoyo a los organismos encargados de localizar sobrevivientes. Rescatistas del Ejército. Foto:CortesíaEn los demás municipios afectados también se han desplegado unidades para reforzar las tareas que avanzan mientras pasan las horas.Allí, la escena se repite. Soldados ingresan a las zonas de emergencia junto con los equipos de búsqueda y rescate, mientras otros permanecen alrededor de los puntos intervenidos. Cada bloque retirado abre espacio para continuar avanzando y cada pausa permite escuchar cualquier señal que pueda orientar a los rescatistas. La prioridad sigue siendo encontrar personas con vida y facilitar el trabajo en sectores donde las edificaciones cedieron tras el terremoto.Pero el mensaje que el Ejército quiso transmitir este martes no estuvo concentrado únicamente en sus capacidades operativas. La institución puso el foco en quienes están debajo del uniforme y en el contacto que mantienen con las familias durante las horas de búsqueda. “Detrás de cada uniforme hay un ser humano que entiende el miedo de quien lo ha perdido todo, que una mano extendida puede ser la esperanza de un nuevo amanecer, que acompañar una familia puede ser tan importante como remover un escombro y que permanecer al lado de la comunidad es también el significado de protegerla”, señaló la institución.Esa dimensión acompaña una emergencia en la que las labores no terminan cuando un grupo de rescatistas abandona una estructura. Afuera permanecen familiares pendientes de cualquier información, habitantes que no pueden regresar a sus viviendas y comunidades que comienzan a dimensionar las consecuencias del terremoto. En esos puntos, además de las tareas de búsqueda, los militares participan en traslados, entrega de asistencia y acompañamiento a la población.El rescate de una mujer en Cali. Foto:Samir Rojas“Somos su Ejército Nacional”, fue otra de las frases utilizadas por la institución para dirigirse al país. El mensaje aparece cuando la operación entra en una fase marcada por el paso del tiempo y la necesidad de mantener equipos desplegados simultáneamente en varias regiones. “Nuestro compromiso no conoce distancias, circunstancias ni horarios, nuestras capacidades de búsqueda y rescate están con cada uno de los afectados y sus familias”, indicó el Ejército.Mientras unos militares avanzan entre los restos de las edificaciones, otros movilizan elementos y despejan espacios para permitir el ingreso de los grupos especializados. Son tareas que se encadenan durante una búsqueda: retirar material, revisar nuevamente, abrir paso y continuar. En algunos lugares el trabajo se hace por turnos; en otros, las condiciones de las estructuras obligan a avanzar con precaución para evitar nuevos desprendimientos.El Ejército resumió esas labores en una sucesión de acciones que durante estas horas se repiten en los departamentos afectados: “Cada búsqueda, cada bloque removido, cada traslado, cada ayuda entregada y cada minuto de trabajo demuestran la decisión de no dejar solos a quienes hoy atraviesan los momentos más difíciles de sus vidas”. LEA TAMBIÉN La operación continúa mientras las familias esperan. Bajo los escombros todavía puede estar la respuesta que buscan desde el momento del terremoto y, sobre la superficie, soldados y rescatistas mantienen las labores para intentar llegar hasta ellos. “En cada rincón donde hoy se necesita una mano, una voz de aliento o una esperanza, nuestros soldados, sin importar esas circunstancias, siempre estarán”, fue el mensaje con el que el Ejército reafirmó su permanencia en las zonas afectadas.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.