La relación entre Europa y el gas ruso tiene una historia que se remonta a varias décadas. En diálogo con +Perfil, el periodista Marcelo Molina señaló que uno de los principales antecedentes se encuentra en la política energética impulsada por el ex canciller alemán Gerhard Schröder, quien promovió una fuerte vinculación entre Alemania y Rusia a través de los gasoductos. Molina señaló que, luego de dejar el gobierno alemán, Schröder pasó a ocupar cargos vinculados con empresas rusas y mantuvo una relación cercana con Vladimir Putin. “Él se declara amigo íntimo de Putin y de hecho es uno de los que Putin propone como mediador en la guerra con Ucrania”, afirmó. La construcción de infraestructura para transportar gas directamente desde Rusia permitió durante años que Alemania y otros países europeos accedieran a una fuente energética relativamente económica, pero esa dependencia se convirtió en un problema cuando comenzaron las sanciones contra Moscú. Alemania y el costo de abandonar el gas ruso La guerra entre Rusia y Ucrania modificó de manera drástica la política energética europea. Como parte de las sanciones contra Moscú, Alemania redujo y posteriormente dejó de depender del gas ruso.