Ante España y el mundo proyectan ser un matrimonio bien avenido, de los nuevos tiempos y contrario a la corrupción y donjuanismo de Juan Carlos I. En cuanto a transparencia, Felipe se ha ganado el respeto, al menos por ahora. Pero aquello de que no sacó la lascivia natural de su estirpe no es tan preciso, pues, según el libro Los novios del rey, de Joaquín Abad, es un fogoso bisexual.En ello no se diferenciaría mucho de Letizia, quien no se ha inhibido en tener a varios hombres a la vez desde antes de la boda en 2004. Qué tan profundo es su amor por el rey (u odio), luego de varias crisis, es una incógnita.Felipe VI en Cali: el regalo artesanal que recibió el rey de España durante la posesiónLo cierto es que son lo suficientemente modernos como para seguir juntos, pero abiertos a tener otras relaciones sin armarse líos. Saben que la monarquía necesita de un rey y una reina y de ahí que no se divorcien. Todo eso y más lo sostienen cerca de una veintena de libros e informes periodísticos casi que a diario.La casa real nunca desmiente nada, pero los autores de las obras, varios de ellos con largas trayectorias y credibilidad, aducen que fueron boicoteados o pagaron el precio, pues el poder de la corona es grande y el accionar del servicio secreto que la protege, siniestro. Por ejemplo, hoy España se pregunta qué pasó con Jaime del Burgo, el empresario y excuñado de la reina que desató en 2023 uno de los peores fiascos de los Borbón, al revelar su romance con ella, permitido por su marido, entre 2010 y 2014.Así mismo, amenazó furioso con un volumen desnudando más detalles picantes. Pero de él no se volvió a saber jamás, salvo que agentes del Estado allanaron su casa en Suiza, quizá en busca de videos sexuales de él y la reina.Telma Ortiz, hermana de la reina, se habría casado con Jaime del Burgo para solapar la relación de este con Letizia, confirmada por el propio empresario en 2023. Foto: Europa Press via Getty ImagesPara Javier Bleda, quien acaba de publicar el revelador libro Letizia: una zorra en el gallinero, puede que él se haya silenciado por pedido de su esposa, Lucía Díaz. Pero no duda de que “el peso específico está en las amenazas de Letizia, que no son bromas”.Del Burgo recuerda lo liberales que han sido los reyes en su matrimonio. Hacia 2001, Letizia inició una relación con él paralela a la que tenía con David Tejera, periodista de CNN, con quien vivía.Al año siguiente conoció al entonces príncipe de Asturias estando embarazada, dicen Abad y Bleda. No se sabe de cuál de los dos era el bebé y hasta había un tercero en disputa, Kitín Muñoz, una conquista fugaz. Como lo contó David Rocasolano, primo de la reina, abortó a sabiendas del príncipe.El día que Del Burgo iba a proponerle matrimonio, dice Jaime Peñafiel, Letizia se le adelantó: “He conocido y me voy a casar con el hombre más poderoso del país”. Así le anunció el compromiso con el futuro rey, quien terminó haciéndose amigo del empresario.En 2010 la princesa volvió con Jaime, brava porque su esposo tenía nuevo novio, Borja Vásquez. Felipe dejaba que Del Burgo viviera en el Palacio de la Zarzuela y tenían otros en Madrid y Nueva York para hacer vida en pareja. Ahí la inquina entre la pareja real hizo que se esperara el anuncio del divorcio de un momento a otro.El gran amor de la vida de Felipe sería Álvaro Fuster, a quien adora