En el ajetreado pulso de las ciudades ecuatorianas, donde el tráfico y las responsabilidades diarias parecen devorar cada minuto, ha surgido una transformación silenciosa que pocos detectan, pero que miles viven a diario: la redefinición de cómo nos abastecemos. Al frente de este cambio está Rafael Luque, quien entendió que en la economía moderna el activo más escaso y valioso no es el dinero, sino el tiempo. El empresario guayaquileño ha convertido a Tipti no solo en una plataforma de e-commerce que ofrece la compra y entrega a domicilio de productos de supermercado y tiendas especializadas, sino en un símbolo de progreso humano. Usted suele decir que no nació para entregar compras a domicilio, sino para liberar el tiempo de las personas. ¿Qué significa realmente esto? Cuando concebimos la idea, buscamos un proceso básico, sencillo, en la vida cotidiana de las personas, pero que tenga un alto impacto. Cuando iniciamos Tipti, probablemente no; pero hoy la gente lo que más valora es su tiempo. De hecho, Tipti significa “Tiempo para ti” y nosotros construimos sobre ese valor. ¿Cuándo nació Tipti? En el 2017, cuando comenzamos a construir la plataforma con dos programadores, y salimos en vivo en enero de 2018. Ahí fue nuestro nacimiento real como servicio y como producto. ¿Y en qué momento entendieron que la empresa estaba cambiando la forma de comprar en Ecuador?Al principio fue difícil. De hecho, cuando me preguntan quién es nuestra principal competencia, la gente se imagina que le vamos a mencionar una empresa, pero realmente nuestro principal competidor es el hábito de las personas. Con Pierangela Sierra (su esposa), experta en mercadeo, entendimos que había que hacer entender a las personas que valoraran su tiempo y provocaran un cambio de hábito. En esa revolución silenciosa, como la llamamos, hicimos que persona a persona, hijo con padres, padres con hermanos, hermanos con abuelos, pudieran ir entendiendo que podían delegar la responsabilidad de comprar los alimentos y las cosas para el hogar en manos expertas.¿Quiénes son estas personas que hacen las compras? Los shoppers son gastrónomos que tienen en cuenta dos conceptos fundamentales: la importancia de la cadena de frío para conservar los alimentos y lo seria que es la contaminación cruzada en la selección de los productos. Hicimos manuales técnicos con ingenieros de alimentos, la academia, para construir nuestros embolsados.¿Qué significa para Titpi convertirse en una empresa AI First?La inteligencia artificial es el cuco que viene a devorar a la humanidad o es el salvador que nos viene a dar superpoderes. Pero no es ni lo uno ni lo otro, es un avance tecnológico. En Tipti comenzamos desde 2024 —o un poquito antes— a construir una cultura dentro de la organización: IA First (primero la IA), donde aplicamos e invertimos todo este conocimiento en la experiencia del cliente. Es básicamente aplicar la IA con propósito. Es importante mencionar que, para nosotros, es IA primero, no IA Only (solo inteligencia artificial). Es una combinación. Siempre tenemos humanos en la mitad. En el núcleo siempre van a ser las personas. ¿Cómo ha sido la aceptación de los clientes? Muy buena, porque lo hemos hecho como una revolución silenciosa: paso a paso, poquito a poquito, sin que la gente se dé cuenta. Hoy muchas de las recomendaciones que hace la plataforma son a través de inteligencia artificial, conociendo muy bien el perfil y los gustos de los clientes. ¿Cómo nació Nutrition Tech?En 2019 comenzamos a trabajar con mi equipo en cómo ayudar a combatir la desnutrición crónica infantil en Ecuador, que tiene un componente económico, pero también es un tema cultural de alimentación. Entonces, comenzamos a construir un concepto: a partir de las compras en tu carrito, Tipti te recomienda productos, no por marcas, sino por productos. Por ejemplo: “Te está haciendo falta un poco de fibra o hierro”. Si eres alguien a quien le gusta la carne, te vamos a recomendar un corte, o si amas los vegetales, te sugerimos espinaca o acelga para que hagas una ensalada y te damos la receta. La idea es comenzar a contribuir en el día a día, entendiendo cómo está integrado tu hogar.¿Qué es Tipti Tech Academy?Cuando empezamos, para todos era su primer trabajo (excepto para mí). ¿Y qué fue lo que pasó con esto? Que Tipti tenga notoriedad y que todo el mundo que necesitaba equipo para poder crecer a nivel de innovación buscaba personal aquí. Se nos llevaba nuestro personal y era impresionante; lo contrataban porque teníamos la última tecnología. Pierangela comenzó a trabajar en un semillero de talentos y así creamos Tipti Tech Academy. Pero ella, al mismo tiempo, quiso ayudar a las mujeres en estado de vulnerabilidad inicialmente. Hasta ahora lo seguimos haciendo así: hemos dado a más de 800 mujeres una profesión y más del 75 % están empleadas. La última generación se graduó en inteligencia artificial, muy aplicada a que tú puedas terminar en menos de un año tu carrera y salir a producir y ganar dinero desde el día siguiente.¿Cómo se imagina el e-commerce de aquí a unos cinco años? Yo tengo muchos años trabajando en tecnología y escuché que la banca iba a desaparecer porque ya salían las aplicaciones bancarias. Después que el retail iba a desaparecer porque ya salió el e-commerce; ni lo uno ni lo otro. El ser humano evoluciona, el mundo es omnicanal, es digital, es físico, es de tocarse, es de abrazarse. El mundo no es blanco o negro. El comercio electrónico va a seguir evolucionando, va a seguir creciendo en la experiencia de las personas, pero las tiendas se van a multiplicar; los supermercados van a seguir creciendo. ¿Tipti está disponible a nivel nacional? Hemos crecido un poquito desde 2018. Hoy estamos en 45 ciudades y en época de vacaciones en todas las playas, porque entendiendo la experiencia del cliente no nos parecía correcto que todos los días confiara en nosotros y cuando quisieras relajarte y tener más tiempo, no estuviera tu Tipti. Este año estamos migrando un poco también al Oriente, que nos faltaba, y algún día espero estar en Galápagos. (I)