NoticiaLa historia y los desafíos de un joven en uno de los sectores insignia del país. Primera entrega de la serie ‘Emprendimientos y Datos’.Vozz Coffee Foto: EL TIEMPO12.07.2026 13:52 Actualizado: 12.07.2026 15:39
César Mejía identificó un vacío en el negocio de venta de café en Colombia. Tras años de haber trabajado en ese sector, se dio cuenta de que a pesar de que en el país abunda el producto de especialidad, la mayoría termina siendo exportado.Con Vozz Coffee, la marca con sede en Quinta Camacho, en el norte de Bogotá, Mejía quiso hacer que el café de especialidad se vendiera a un precio justo. "Yo venía del consumo masivo y retail y comprendí que había que hacer renuncias", menciona. En esa medida, hizo las pases con la idea de que para formar su marca personal tenía que hacer ajustes que lo alejaran del modelo de negocio 'tradicional'. LEA TAMBIÉN "Los ahorros no se hacen pensando en cómo reduzco los costos del producto, sino en cuáles son las renuncias que estoy dispuesto a hacer para tener la misma calidad a un precio diferente", manifiesta.Mientras que los negocios establecidos en el mercado venden tazas de café con precios altos, que corresponden a la estructura de producción y comercialización que los rodea —baristas que preparan las bebidas, cajeros que toman las órdenes y personal que atiende en las mesas, además de toda la cadena de elaboración que hay detrás—, con Vozz se planteó un modelo más ágil. "Yo puedo democratizar el café en Colombia y volverlo accesible a las personas a la medida que haga esto que están haciendo en otros países y otros marcas: el modelo 'to go'", explica. César Mejía, fundador de Vozz Coffee Foto:SuministradaEl impacto socialCon plena conciencia de que en el país no se estaba acostumbrado a ese modelo de negocio, César decidió innovar. Comenzó a investigar las grandes marcas que conocía de otros países y a entender cómo funcionaba el concepto de café para llevar. "Quería poder lograr tener un sitio donde la calidad versus el precio, realmente sea loable, que digan que no se está cobrando de más". Al implementar los pedidos para llevar, las operaciones se volvieron más livianas y los costos se redujeron.El proyecto también nació de la búsqueda de propósito y la ambición por "generar un bien que va más allá de mí mismo, ver cómo puedo mejorar una sociedad, tener un impacto positivo, activo, relevante", cuenta César. Para él, la propuesta hace parte de un círculo virtuoso de impacto social en cuanto al desarrollo de las personas, "la generación de empleo, la construcción de país". El local está ubicado en el barrio Quinta Camacho, en Bogotá. Foto:SuministradasVozz creció hasta convertirse en el primer dispensario de café de especialidad a granel en Colombia. "Fue algo que salió con el tiempo y que es hoy el gran futuro de Vozz como cadena en el mundo", asegura. La oportunidad de que el consumidor pueda decidir cuántos gramos de café quiere llevar y, además, de qué región del país hacerlo, en lugar de comprar una bolsa completa, brinda una nueva perspectiva al negocio. Esto también abrió la puerta al trabajo colaborativo con caficultores en las regiones. "El objetivo es tratar de llegar, igual que al agricultor de hoy en día, a aquellos que todavía están más metidos en sus regiones y que tienen dificultades para sacar su café a la venta", lo que también les da visibilidad. Los desafíos que ha tenido que enfrentarAunque llevaba años trabajando en el sector de consumo masivo, César Mejía no había trabajado en un restaurante, lo que le hizo desconocer factores que debía tener en cuenta. "Yo no sabía que tenía que tener presente la estacionalidad de la lluvia porque cuando llueve, las personas no salen. Lo mismo pasa en semana de receso, la gente no compra" señala. LEA TAMBIÉN Y es que 'Vozz' tuvo un buen comienzo. En el primer mes, se superaron las proyecciones y las ventas fueron de cerca de 40 mil bebidas. A partir de allí, entre noviembre y enero, bajaron y llegaron a un punto crítico. En diciembre, las unidades vendidas bajaron a unas 20 mil y la tendencia para enero seguía siendo a la caída. En ese mes, Mejía calcula que las ventas habrían cerrado en apenas 5.000 o 6.000 bebidas.Gracias a las redes sociales y la visibilidad que logró a través de un video publicado en las cuentas de la empresa, el negocio siguió a flote. Otro de los desafíos se concentra en los permisos y la burocracia a la que deben enfrentarse los emprendimientos antes de lograr establecerse. "Tienes que sacar permisos de sanidad, de seguridad en el trabajo. Ese es uno de los grandes retos, la parte económica de eso, en especial porque aún no estás produciendo, no has empezado y ni siquiera sabes si va a funcionar", señala. Así funciona el modelo 'to go' de la empresa. Foto:SuministradasMejía sigue trabajando para lograr posicionar la marca en Colombia como referente y pensar en expandirse a otros países, llevando el café de especialidad colombiano al exterior. Además, menciona que el próximo paso es "encontrar un inversionista que le crea al proyecto y que ayude a volver a Vozz la cadena más grande de Colombia". La meta es que las personas "tengan la oportunidad de probar, de vivir la experiencia y de darse cuenta de que los productos son muy buenos y tienen precios justos". A través del negocio que logró establecer, César también ha logrado cumplir con uno de sus propósitos de vida: mejorar la sociedad. "El empleo es el que permite que las personas puedan contribuirle al país", dice. Esa misma filosofía la aplica puertas adentro, con su propio equipo. En un gremio donde este tipo de beneficios no es lo habitual, Mejía dice haber construido una cultura basada en lo que llama "salario emocional", que consiste de medias mañanas para hacer trámites personales y días libres en fechas puntuales, como el cumpleaños de cada colaborador. "Tratamos de salirnos del pago mínimo y que haya un salario emocional que en este gremio no existe", explica.Es una lógica que, según él, atraviesa todo lo que ha construido, desde la relación con los caficultores hasta la forma en que dirige su propio equipo. "Se piensa mucho en el ser de las personas, porque de su ser depende el hacer. Ese hacer bien hecho y feliz es el que trae los mejores frutos en todos los entornos de la vida", señala César.*Esta historia forma parte de una serie sobre emprendimientos y datos que adelanta la Unidad de Datos y Especiales de EL TIEMPO. Si quiere contar su historia, escríbanos a berdav@eltiempo.com y sabbas@eltiempo.comMás noticias Sigue toda la información de Datos en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








