La pesca deportiva es una de las actividades de verano más populares de Estados Unidos, pero ahora, a los millones de aficionados que atrapan ejemplares de atún, tiburones, peces espada y peces picudos (conocidos en conjunto como HMS), les sorprenderá saber que, del otro lado del Atlántico, tres pescadores franceses lograron una impresionante hazaña: capturar un enorme ejemplar de atún rojo.Los atunes suelen ser uno de los peces más grandes, pero el botín de los tres pescadores impresionó. Este atún rojo, que atraparon frente a las costas de Sète, en aguas del mar Mediterráneo, alcanzó los 2,60 metros de largo y un peso aproximado de 230 kilos, lo mismo que un oso pardo común. La lucha duró varias horas, al mejor estilo de El viejo y el mar, de Hemingway; y los protagonistas registraron la pulseada en una grabación en directo.El grupo llevaba años queriendo lograr una captura de estas magnitudes. Según relataron los pescadores, el resultado fue producto de una larga búsqueda marcada por fracasos y perseverancia. Por eso, bautizaron el momento como “la pesca de su vida”.Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el equipo utilizado. Los tres hombres recurrieron a cañas comunes para enfrentarse a la fuerza del animal y, después de varias horas de esfuerzo, consiguieron llevarlo hasta la superficie.Una especie que estuvo al borde de la extinciónLa captura también vuelve a poner el foco sobre una especie que durante años sufrió una fuerte presión por parte de la pesca comercial. El atún rojo posee un alto valor gastronómico, en especial en Japón, donde algunos ejemplares llegaron a alcanzar precios cercanos a los 3,4 millones de dólares.Su carne roja tiene una gran demanda para preparaciones como el sushi y el sashimi de alta gama. El aumento del consumo a nivel mundial provocó una intensa sobrepesca que llevó a la especie al borde de la extinción en 2010.Ante esa situación, comenzaron a aplicarse medidas internacionales de conservación y sistemas de cuotas para favorecer su recuperación. En 2021, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) retiró al atún rojo del Atlántico de la categoría de “en peligro” y lo incorporó a la de “preocupación menor”.Sin embargo, el panorama todavía presenta desafíos. El calentamiento global, en particular en las aguas del Atlántico y el Mediterráneo, representa una nueva amenaza para la especie, ya que puede modificar sus hábitats y sus patrones reproductivos.