La VanguardiaBarcelona 11/08/2026 16:42 Actualizado 11/08/2026 17:07 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Consell de Garanties Estatutàries de Catalunya ha avalado la ley de Cambres, incluido el esquema de las sillas de plata, vocalías reservadas para las empresas que más aportan económicamente a los entes. Estas habían centrado la polémica por el redactado, que llevó a los Comuns y la CUP a solicitar un dictamen al Consell el pasado julio referente a este capítulo y otros dos, centrados en su representación y su papel en la formación profesional (FP).En un dictamen unánime conocido este martes, el órgano consultivo determina que el espacio reservado para las sillas de plata que se recoge en el redactado es conforme con el Estatut y con la Constitución Española. Tanto la reserva de una parte como su participación en la elección de la presidencia y el comité ejecutivo. El Consell apunta que hay varias maneras de elegir las vocalías: un mínimo de dos tercios por sufragio libre, igual, directo y secreto; un segundo grupo -hasta un 10%- de personas de prestigio en la vida económica del ámbito territorial de la cámara, elegidos por los vocales anteriores; y un tercer grupo “correspondiente a las empresas de más aportación voluntaria”. El Consell ve “especialmente relevante” que se elija al menos dos tercios del pleno por sufragio, lo que “garantiza” que se responda a la voluntad del conjunto del censo empresarial y que haya una “participación plural y equilibrada”.Recientemente, la Cambra de Comerç de Barcelona aprobó ampliar de 2 a 10 las sillas de plata en el ente, que cuenta en total con unos sesenta asientos. En su caso, tras la modificación 44 se eligen por sufragio. El Consell avala asimismo la participación de las cámaras en organismos y ámbitos que traten de comercio, industria, servicios o navegación, sin que ello vaya en contra de la representatividad de sindicatos y patronales, sobre todo en las mesas del diálogo social, lo que había generado choques. Por último, también avala su participación en la formación profesional y el reconocimiento de competencias profesionales.La ley de Cambres, elaborada por las propias cámaras, lleva una década encallada sin llegar al Parlament. Estaba prevista una votación el pasado julio, pero la remisión al Consell de Garanties la dejó en pendiente. El trámite parlamentario se podría retomar con el reinicio de su actividad, a finales de septiembre.