Uno de los grandes errores que se pueden cometer a la hora de elegir el lugar donde contemplar el eclipse es guiarse por el pronóstico del tiempo de dicho lugar, advierte el meteorólogo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Benito Fuentes, un detalle paradójico que está pasando bastante desapercibido, pero que es clave a la hora de evitar posibles nubarrones. “Recuerda que, en el momento del eclipse, el sol estará bajo sobre el horizonte, a unos cinco grados. No consultes la predicción en tu localidad, sino en aquella zona situada unas decenas de kilómetros hacia el oeste, ya que las nubes que pueden arruinar el evento serán las que se interpongan entre tus ojos y el sol, en cambio las que tengas encima de la cabeza no molestarán al no encontrarse en el ángulo de visión”, recomienda este experto.Este consejo también figura en la predicción especial para el eclipse que publica a diario la Aemet desde el viernes pasado, en la que se advierte de que “la nubosidad que pudiera interferir se situará al oeste y ligeramente al norte de la zona de observación, incluso a bastantes kilómetros del observador”. ¿Pero a cuántos kilómetros? La respuesta corta es a “unas decenas”, la larga es que “depende del tipo de nubes”: “Si se trata de nubes bajas [verdes en el visualizador del eclipse del Instituto Geográfico Nacional], molestarán las que estén a unos 10-15 kilómetros al oeste aproximadamente y, si son nubes medias [azules], lo harán las que estén a unos 20-60 kilómetros al oeste”. En el visor figura un tercer tipo de nubes: las altas (en rosa). Estas últimas “tienen aspecto de velo rasgado y afectan menos al dejar pasar gran parte de la luz solar”, explica Fuentes a EL PAÍS. Las que preocupan son las medias y bajas, ya que poseen un espesor suficiente para ocultar el sol. “Hoy [martes] será similar a mañana [miércoles]. Compara las nubes que observas desde tu lugar con la imagen satélite, así sabrás si te molestarán o no”, indica este experto.Una vez aclarado este punto, el panorama meteorológico del eclipse sigue marcado, a un día del evento, por “el calor intenso, el riesgo alto o extremo de incendios y la posibilidad de ciertas nubes en zonas muy localizadas”, incide en declaraciones a este diario Rubén Del Campo, portavoz de la Aemet. “En general hemos tenido suerte, se confirma que va a ser un día estable”, certifica el experto, para añadir que el parte del día D se mantiene sin apenas cambios desde la primera predicción especial. La única excepción “son las tormentas, que se pueden desarrollar más y dejar algún chubasco fuerte, incluso alguna granizada, en el sistema Penibético”. Así, en esas sierras del sureste ―Albacete, Murcia, Granada y Almería―, hay avisos amarillos, el mínimo. También podría haber tormentas, aunque mucho más aisladas y más débiles en puntos de la provincia de Teruel y del norte de Castellón.En cuanto a la nubosidad, la zona cero nubes ocupa prácticamente casi todo el país, salvo unas lenguas al norte y al este. “La buena noticia es que en casi toda la franja de totalidad va a estar despejado”, anota el experto, para pasar a detallar las zonas menos afortunadas. La peor sigue siendo el Cantábrico, que “va a estar recibiendo vientos del norte, que aportan humedad y nubosidad”. Así, es “probable que en zonas del interior y costeras de Cantabria y de Asturias y en la costa norte de Galicia estará muy nuboso o incluso cubierto y habrá nubosidad baja, compacta, por lo que puede ser difícil ver el eclipse”. “En la montaña de Asturias estará más despejado, pero en la zona central y costera estará nublado y algo parecido pasará en Cantabria, donde estará más despejado en la zona más oriental y en la montaña”, detalla el portavoz de la Aemet. Lo mismo ocurrirá en Canarias, donde “se darán intervalos de nubes bajas en la vertiente norte de las islas de mayor relieve”.En tercer lugar, está la España de la moneda al aire o de la incertidumbre. “En cualquier punto de la zona de Alborán, es decir, en la costa mediterránea andaluza, también puede haber nubes bajas y algunas nieblas, que podrán dificultar la visualización”, señala el meteorólogo. Finalmente, aparece la zona de las nubes de evolución, que se forman a partir del mediodía, fruto de la combinación del calor de la superficie y de la inestabilidad atmosférica que, aunque poca, algo hay. Ocurrirá en los sistemas Penibéticos, en el Ibérico de Teruel y del norte de Castellón y en zonas del Pirineo catalán y áreas orientales del Pirineo aragonés. “La cuestión es que esas nubes crecen a partir del mediodía, se van desarrollando más por la tarde, a veces incluso descargan alguna tormenta, pero conforme va cayendo la tarde se van disipando y quedan restos. Afinar cuántas y dónde es complicado”, lamenta el experto. 🌒Miércoles 12 | Extrema las precauciones si sales a ver el eclipse.🌡️ Temperaturas muy altas. 38 a 40 °C en puntos del sur de Galicia, nordeste, centro y sur peninsular.🔥 Peligro de incendios muy alto o extremo. ⛈️ Tormentas localmente fuertes en montañas del sureste. pic.twitter.com/Jh5S6Ubl12— AEMET (@AEMET_Esp) August 11, 2026
Consejo de meteorólogo: no mires las nubes del lugar donde vas a ver el eclipse, sino de unas decenas de kilómetros al oeste
A un día del fenómeno, la predicción se mantiene más o menos igual, excepto un aumento del riesgo de tormentas en el sureste













