El eclipse del 12 de agosto está en boca de todos y no son pocos los que aguardan con expectación. Pero... ¿Y si está nublado? Elegir un punto situado dentro de la franja de totalidad no garantiza disfrutar del espectáculo. La presencia de nubes, nieblas o calimas puede dificultar la observación y cobra especial importancia porque el eclipse se producirá con el Sol relativamente bajo sobre el horizonte. Por este motivo, las previsiones meteorológicas de los últimos días y horas serán mucho más útiles que cualquier mapa basado en datos históricos. La buena noticia es que quienes estén preparando su escapada tendrán varias herramientas oficiales para comprobar cómo evolucionará el cielo. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha preparado un seguimiento específico para el eclipse y, desde este viernes 7 de agosto, ofrecerá información actualizada diariamente hasta el día 12. Aemet publicará cada día un boletín específico dedicado a las condiciones meteorológicas previstas para la jornada del eclipse. Además de la nubosidad, incorporará información sobre el tiempo esperado en España, las temperaturas máximas, posibles fenómenos adversos y el peligro de incendios. El boletín podrá encontrarse desde la portada de la página web de Aemet. La agencia también utilizará sus perfiles oficiales en redes sociales para publicar mapas e infografías que permitan comprobar de manera rápida qué zonas presentan mejores condiciones y dónde podrían aparecer problemas meteorológicos. Mapas interactivos diseñados para la ocasión La diferencia entre estos pronósticos y los mapas que han circulado durante los últimos meses es importante. Los estudios climatológicos permiten conocer dónde suele haber menos nubosidad en estas fechas, pero no pueden anticipar con precisión qué ocurrirá el 12 de agosto. Para tomar una decisión sobre dónde desplazarse, conviene prestar cada vez más atención a las predicciones conforme se acerque el eclipse. Otra de las herramientas más útiles será el visor interactivo de nubosidad disponible a través de la web oficial trioeclipses.es, impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. La herramienta empleará las predicciones elaboradas a partir de los modelos meteorológicos de Aemet y permitirá visualizar la evolución prevista de las nubes. Este tipo de mapas resulta especialmente práctico para quienes tengan cierta flexibilidad para desplazarse. En lugar de limitarse a comprobar si "hará buen tiempo" en una provincia, se podrá observar cómo se distribuye la nubosidad y comparar distintas zonas antes de elegir el lugar de observación. Aemet señala que aproximadamente cinco días antes del fenómeno ya pueden realizarse predicciones de nubosidad con ciertas garantías. Eso no significa que el pronóstico permanezca invariable. La posición, extensión y densidad de las nubes puede cambiar, por lo que será recomendable revisar los mapas varias veces y, especialmente, durante las horas previas. Los mapas históricos no sirven como pronóstico También existen mapas elaborados a partir de los registros meteorológicos de años anteriores. Son interesantes para planificar con tiempo, pero no deben confundirse con una previsión para el próximo miércoles. Los datos históricos muestran que la costa cantábrica presenta habitualmente una mayor frecuencia de nubosidad durante las fechas próximas al eclipse. En determinadas zonas, la frecuencia de cielos despejados o poco nubosos se mueve aproximadamente entre el 30% y el 50%. Las áreas montañosas también pueden favorecer la aparición de nubes por el ascenso y posterior enfriamiento del aire húmedo. Las condiciones climatológicas suelen resultar más favorables en distintas áreas del interior peninsular, entre ellas zonas de Castilla y León y el valle del Ebro. Sin embargo, que estadísticamente un lugar tenga más jornadas despejadas no significa que vaya a estar libre de nubes el día 12. A medida que se acerque la fecha, la predicción meteorológica deberá imponerse sobre la climatología histórica. Qué mirar antes de salir de casa La nubosidad total será uno de los datos principales, aunque no el único. Conviene comprobar también la evolución de las nubes durante las horas concretas del eclipse, porque un mapa favorable por la mañana puede no representar la situación que habrá al final de la tarde. También será importante prestar atención a los avisos de Aemet. El eclipse coincidirá con pleno agosto y se esperan numerosos desplazamientos hacia espacios abiertos y naturales. Las temperaturas elevadas, el riesgo de incendios o posibles fenómenos adversos pueden hacer desaconsejable acudir a determinados lugares aunque desde ellos exista una buena perspectiva astronómica. La estrategia más fiable pasa, por tanto, por consultar primero el visor de nubosidad y contrastarlo con el boletín actualizado de Aemet, evitando tomar una decisión definitiva varios días antes. Si existe margen para cambiar el punto de observación, las últimas actualizaciones pueden marcar la diferencia entre encontrarse bajo una nube y contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años. El eclipse del 12 de agosto está en boca de todos y no son pocos los que aguardan con expectación. Pero... ¿Y si está nublado? Elegir un punto situado dentro de la franja de totalidad no garantiza disfrutar del espectáculo. La presencia de nubes, nieblas o calimas puede dificultar la observación y cobra especial importancia porque el eclipse se producirá con el Sol relativamente bajo sobre el horizonte. Por este motivo, las previsiones meteorológicas de los últimos días y horas serán mucho más útiles que cualquier mapa basado en datos históricos.