Actualizado a las 10:55h.

Los eclipses, si bien son fenómenos astronómicos inevitables –el rumbo de los planetas, sus lunas y las estrellas es imposible de cambiar–, sí tienen un 'monstruo final' capaz de estropear el espectáculo: el tiempo. En el caso del eclipse total del 12 de agosto, las tormentas de evolución que podrían crecer en zonas del este y el Pirineo son ahora la principal incógnita para quienes buscan un cielo despejado. Y no es la única amenaza: el fenómeno coincidirá con un episodio de calor intenso que podría llevar los termómetros hasta los 40 grados o incluso más en algunos puntos de la franja de totalidad. Samuel Biener, climatólogo y experto de Meteored, explica qué se puede esperar y, sobre todo, cuándo se podrá saber con mayor precisión dónde convendrá situarse para sortear las nubes y asegurarse el mejor lugar para contemplar la totalidad.

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—¿Cuál es el escenario meteorológico que tenemos ahora mismo para el eclipse?

—A día de hoy, lo más destacable va a ser el calor muy intenso. A partir del domingo se está formando un nuevo domo de calor -fenómeno meteorológico donde un sistema de alta presión persistente atrapa aire caliente sobre una región, funcionando como la tapa de una olla- que traerá temperaturas muy altas a España. Y, además, las zonas afectadas por la franja de totalidad son también donde se esperan las temperaturas más altas de ese día. En el valle del Ebro, Navarra y el centro de la Península se pueden alcanzar los 40 grados o incluso superarlos. A la hora del eclipse serán más bajas, pero seguiremos hablando de calor intenso. En cuanto al cielo, con este domo va a hacer que predomine el tiempo estable en gran parte de España. El problema es que una pequeña onda de aire frío en altura podría provocar durante la tarde nubes de evolución en zonas de montaña del este, Castilla-La Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y el Pirineo. Eso podría dar lugar a tormentas dispersas que dificulten la observación.