Un proyecto para construir un edificio con 66 viviendas justo en un terreno en el que estuvo situada la Cancillería de Adolf Hitler, conocida como Neue Reichskanzlei, ha desatado un debate sobre el futuro del búnker principal de aquel edificio que la organización Mundos Subterráneos quiere convertir para el público en un espacio de exposiciones sobre los años de la dictadura nazi.
La conferencia de prensa convocada este martes por la organización "Unterwelten" (Mundos Subterráneos) tuvo lugar en frente del Museo Histórico Alemán. Un letrero mostraba el camino para llegar al lugar del acto para el que había que bajar a un subterráneo en el que se pasaba por una exposición sobre los últimos días del Berlín nazi.
Una de las fotos muestra al general Helmuth Weidling saliendo del búnker de la Neue Reichskanzlei, que no hay que confundir con el llamado búnker de Hitler.
Esa foto de Weidling, que en la Unión Soviética se convirtió en un símbolo de la capitulación alemana, se tomó cuando el último comandante de Berlín salía tras haber identificado los cuerpos de Hitler y Joseph Goebbels y fue usada en una película de propaganda del Ejército Rojo.
El presidente de "Unterwelten", Dietmar Arnold, defendió en la rueda de prensa su idea de la recuperación del búnker y rechazó el argumento del titular de Obras Públicas de la ciudad-estado de Berlín, Christian Gaebler, que ha dicho que no está dispuesto a detener un proyecto de vivienda para salvar un lugar que puede convertirse en un lugar de peregrinación de neonazis.











