El terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido este lunes buena parte de Colombia deja ya más de 130 fallecidos y más de 570 heridos. El seísmo ha provocado el derrumbe de numerosos edificios, ha obligado a atender a un gran número de afectados en hospitales y ha llevado a varios aeropuertos a suspender temporalmente sus operaciones. Los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas más afectadas en busca de posibles supervivientes.PublicidadPereira, capital de Risaralda, es una de las localidades que concentra más víctimas, con 60 fallecidos, según el balance provisional de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). La ciudad se encuentra, además, cerca de San José del Palmar (Chocó), donde se situó el epicentro del terremoto. Pero ¿por qué se producen terremotos de esta intensidad en esta parte del mundo? Para entender el origen de este tipo de fenómenos hay que mirar hacia la costa del Pacífico y, en concreto, hacia una de las zonas con mayor actividad tectónica del planeta: el Anillo de Fuego.Qué es el Anillo de FuegoEl Anillo de Fuego del Pacífico recorre una extensión de 40.000 kilómetros alrededor de este océano y es la zona donde se producen el 90% de los terremotos del mundo, según Europa Press. Su trazado comienza en el extremo sur de América del Sur y continúa por la costa occidental de América del Norte hasta alcanzar el estrecho de Bering. Desde allí se prolonga por Asia Oriental y Oceanía, pasando por países como Japón, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda. En total, atraviesa más de 15 países y reúne 452 volcanes, una cifra que supone más del 75% de los volcanes activos del mundo, según la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).La explicación de esta elevada actividad se encuentra bajo la superficie terrestre, en el movimiento de las placas tectónicas. En esta zona coinciden grandes placas, entre ellas las del Pacífico, Cocos, Nazca y Norteamericana, además de otras de menor tamaño como la microplaca de Ojotsk, situada en la región de Kamchatka. PublicidadEstas enormes piezas de la corteza terrestre no permanecen quietas: pueden chocar, separarse o desplazarse unas respecto a otras. Cuando una placa se introduce por debajo de otra, en un proceso denominado subducción, se genera una fuerte actividad geológica que puede desencadenar terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas.Cómo funciona el Anillo de FuegoEl funcionamiento del Anillo de Fuego del Pacífico está ligado al movimiento constante de las placas tectónicas. Cuando estas entran en contacto con otras placas, pueden producirse choques y desplazamientos que hacen que una se introduzca bajo otra, en un proceso conocido como subducción. La energía acumulada durante estos movimientos puede liberarse en forma de terremotos y también favorecer la aparición de volcanes. Estos procesos no solo tienen lugar entre placas continentales, sino también en las zonas oceánicas.Aunque las placas avanzan apenas unos centímetros cada año, ese movimiento es suficiente para mantener activa esta enorme región. Por ejemplo, la placa de Nazca se desplaza entre 3 y 5 centímetros anuales frente a la costa de Chile. Sin embargo, que todos estos territorios formen parte del mismo Anillo de Fuego no significa que estén conectados de manera que un terremoto provoque automáticamente otro en un punto diferente. Tampoco implica que los seísmos tengan que producirse al mismo tiempo en distintas zonas: cada terremoto responde a las condiciones y movimientos tectónicos concretos de su área.PublicidadQué otras tragedias han surgido en el Anillo de FuegoEl Anillo de Fuego del Pacífico ha sido escenario de algunos de los terremotos más destructivos de la historia reciente. Entre ellos se encuentran los grandes seísmos de Chile de 1960 y 2010, el terremoto de Alaska de 1964 y el de Japón de 2011. Este último provocó un enorme tsunami que dejó miles de víctimas y graves daños en la costa japonesa. A esta lista se suma el terremoto de 2004 en el océano Índico, que desencadenó uno de los tsunamis más devastadores de las últimas décadas.El Anillo de Fuego no es, sin embargo, la única gran zona de actividad sísmica del planeta. El Cinturón Alpino, que se extiende desde el Mediterráneo hacia Turquía, Irán y el norte de la India, ocupa el segundo puesto en cuanto a actividad sísmica. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), entre el 5% y el 6% de los terremotos se producen en esta región.¿Qué otros fenómenos geológicos se producen en Colombia?El Anillo de Fuego del Pacífico ha sido escenario de algunas de las mayores catástrofes naturales de las últimas décadas, tanto por terremotos como por erupciones volcánicas. En esta extensa zona se concentra alrededor del 75% de los volcanes activos del planeta, además de algunos de los principales puntos de actividad sísmica. Colombia es un ejemplo de esta intensa actividad geológica, ya que al terremoto registrado estos días se suma la situación del volcán Puracé, en el departamento del Cauca.El volcán emitió cenizas y gases este lunes, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones del aeropuerto de Popayán por el riesgo que supone la ceniza para la navegación aérea. El Puracé permanece en alerta naranja desde finales de julio ante la posibilidad de una erupción. Sin embargo, que ambos fenómenos hayan ocurrido prácticamente al mismo tiempo no significa que estén relacionados: el Servicio Geológico Colombiano ha señalado que el terremoto del Chocó y la actividad del volcán responden a procesos geológicos independientes. El Puracé forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos y registra cambios en su actividad desde 2021.El terremoto registrado en Colombia se enmarca en una de las regiones con mayor actividad tectónica del planeta. El movimiento de las placas y, especialmente, los procesos de subducción explican la frecuencia de los seísmos y la presencia de numerosos volcanes en esta zona. El Anillo de Fuego ayuda así a entender por qué el Pacífico concentra una parte tan importante de la actividad sísmica y volcánica mundial, aunque cada terremoto responde a las condiciones geológicas concretas de su propio entorno.