Una serie de nombramientos de altos mandos militares y del r�gimen se producen mientras Teher�n endurece su ret�rica sobre el acuerdo con Estados Unidos.Se est�n llevando a cabo una serie de reestructuraciones en la c�pula militar y del r�gimen mientras Teher�n endurece su ret�rica sobre el acuerdo con EEUUA principios de la d�cada de 1980, mientras el naciente r�gimen isl�mico de Ir�n luchaba por sobrevivir en la guerra contra Irak, Mohsen Rezaei se labr� una reputaci�n en el frente como un joven y belicista comandante de la reci�n formada Guardia Revolucionaria.Mientras otros l�deres abogaban por un acuerdo, Rezaei defend�a que Ir�n deb�a continuar la lucha, incluso despu�s de recuperar el territorio arrebatado por el fallecido dictador iraqu� Saddam Hussein. Teher�n y Bagdad finalmente acordaron un alto el fuego en 1988 despu�s de que los dos pa�ses acabaran agotados por el devastador conflicto.Casi cuatro d�cadas despu�s, Rezaei est� otra vez a punto de librar una batalla existencial por la rep�blica isl�mica. Nombrado secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Ir�n, es ahora mismo el m�ximo responsable de seguridad de la rep�blica y desempe�ar� un papel decisivo para determinar el rumbo de la guerra con Estados Unidos.Este nombramiento, que consolida su posici�n como uno de los principales lugartenientes del ayatol� Mojtaba Jamenei, se produce en un momento en que el r�gimen iran� endurece su ret�rica respecto a los esfuerzos diplom�ticos para reabrir el estrecho de Ormuz y reanudar las negociaciones entre Estados Unidos e Ir�n, lo que ha provocado el estancamiento de dichos esfuerzos.El s�bado, un d�a antes de que se anunciara el nombramiento de Rezaei, su predecesor, Mohammad Bagher Zolghadr, anunci� una serie de condiciones que, seg�n �l, Estados Unidos deb�a cumplir antes de que Ir�n aceptara reabrir el estrecho.La lista inclu�a que Estados Unidos pusiera fin de forma permanente a la guerra contra Ir�n y sus aliados regionales, levantara el bloqueo naval a los puertos iran�es y retirara al ej�rcito estadounidense de las proximidades de la rep�blica. Tambi�n afirm� que Estados Unidos deber�a pagar una "compensaci�n" por esta guerra y por el conflicto israel�-estadounidense de 12 d�as del a�o pasado, levantar las sanciones y descongelar los activos iran�es en el extranjero.No se aleg� ninguna raz�n para la abrupta salida de Zolghadr un d�a despu�s. Otros altos cargos, incluido el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, hicieron comentarios similares sobre las condiciones y la compensaci�n. Zolghadr, tambi�n de l�nea dura, fue nombrado asesor pol�tico de Khamenei.Sin embargo, los analistas que intentaban interpretar los cambios en el opaco y complejo r�gimen teocr�tico iran� los vieron como una se�al de que Khamenei —quien se convirti� en l�der supremo en marzo, 10 d�as despu�s de que su padre, Ali Khamenei, muriera en los primeros ataques de la guerra entre Estados Unidos e Israel— estaba afianzando su poder.Herido en ese ataque, Mojtaba no ha sido visto ni o�do en p�blico desde que estall� la guerra. Se comunica �nicamente mediante declaraciones por escrito desde un lugar seguro desconocido.El lunes, Khamenei anunci� m�s nombramientos en materia de seguridad, incluyendo la formalizaci�n de los cargos de altos mandos militares y de la Guardia Revolucionaria que asumieron sus puestos tras la muerte de sus predecesores durante la guerra. Los analistas interpretaron esto como una nueva se�al de que Khamenei quiere dejar su impronta en el r�gimen.Ali Vaez, experto en Ir�n del think-tank Crisis Group, afirm� que la decisi�n de ascender a Rezaei sugiere que Khamenei intenta crear un contrapeso a Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento que lider� las negociaciones previas con Estados Unidos y se ha convertido en uno de los l�deres civiles m�s influyentes en tiempos de guerra.Dentro de Ir�n, el mensaje oficial fue que la experiencia de Rezaei fortalecer�a el complejo proceso de toma de decisiones de la rep�blica mientras afronta la crisis.Adem�s de sus 16 a�os como comandante de la Guardia Revolucionaria, durante los cuales supervis� su transformaci�n de milicia a la fuerza militar m�s poderosa de la rep�blica, Rezaei ocup� cargos que contribuyeron a la formulaci�n de pol�ticas macroecon�micas. Tambi�n se present� a la presidencia en varias ocasiones, sin �xito.En opini�n de los analistas, no est� previsto ning�n cambio significativo en la pol�tica hacia Estados Unidos ni negociaciones para poner fin a la guerra, marcada por la profunda desconfianza de Teher�n hacia el presidente Donald Trump y la convicci�n del r�gimen de que domina la situaci�n.Los l�deres iran�es se resisten a reabrir el estrecho de Ormuz —su principal baza— sin obtener garant�as de que Estados Unidos cumplir� sus compromisos en cualquier acuerdo, seg�n los analistas.Sin embargo, el presidente iran�, Masoud Pezeshkian, que tambi�n preside el Consejo de Seguridad, abog� el s�bado por un acuerdo, afirmando que era "el mejor momento para alcanzarlo, dado que existe cohesi�n, fortaleza y unidad en el pa�s".No obstante, se considera que el pol�tico reformista y los miembros de su gobierno preocupados por las nefastas consecuencias econ�micas de la guerra y m�s deseosos de una soluci�n, tienen menos influencia que los comandantes militares y los l�deres m�s intransigentes.Rezaei, que fue asesor militar de Jamenei, ha expresado su escepticismo sobre las negociaciones con Estados Unidos desde que las partes en conflicto acordaron por primera vez un alto el fuego el 8 de abril. Una semana despu�s de la tregua, asegur� que "cualquier ampliaci�n del alto el fuego nos perjudica".Despu�s de que se desmoronara un memorando de entendimiento (MoU) que Estados Unidos e Ir�n hab�an firmado en junio, culp� a Washington de violar ese acuerdo interino.El objetivo del MoU era ampliar la tregua de abril por 60 d�as, reabrir gradualmente el estrecho y sentar las bases para las conversaciones sobre un acuerdo definitivo, incluido un acuerdo sobre el programa nuclear de Ir�n.Pero fracas� despu�s de que Ir�n atac� barcos que pasaron por lo que consider� una ruta "no autorizada" a lo largo de la costa de Om�n. Los ataques desencadenaron una respuesta de represalia entre Estados Unidos e Ir�n.Luego, Teher�n mantuvo conversaciones con Mascate, capital de Om�n, para acordar una ruta temporal a trav�s de la v�a fluvial, que los diplom�ticos esperaban que resolviera el enfrentamiento recuperando el MoU. La semana pasada, diplom�ticos iran�es dijeron que estaban a punto de alcanzar un acuerdo con Om�n para gestionar el estrecho, pero puntualizaron que eso era independiente de la reapertura del estrecho y que no se hab�a sellado ning�n acuerdo.Rezaei dijo la semana pasada que los esfuerzos diplom�ticos con la administraci�n Trump deber�an continuar, "pero Estados Unidos debe cambiar su comportamiento para demostrar que se toma en serio la diplomacia".Los analistas creen que esto va al n�cleo de las condiciones de Teher�n: el temor de que si Ir�n abre el estrecho, Estados Unidos incumplir� su parte del acuerdo y que Trump pueda lanzar una nueva ronda de ataques despu�s de las elecciones de mitad de per�odo de noviembre.La mayor�a de las condiciones que Ir�n ha establecido, incluida la retirada de las fuerzas estadounidenses de las proximidades de la rep�blica y el levantamiento de todas las sanciones, figuran en el MoU. Pero dependen de un acuerdo definitivo que implicar�a negociaciones complejas y largas entre dos enemigos que desconf�an el uno del otro."La rep�blica isl�mica se ha dado cuenta de que si cede ahora, podr�a perder el control sobre el estrecho, y entonces a Teher�n no le quedar�a nada que pudiera utilizar como baza contra Washington", asegura Sayed Laylez, un analista iran�. "Por eso intentan obtener concesiones de Estados Unidos".El lunes, Trump replic� en Truth Social que Estados Unidos responder�a a la demanda de reparaciones de Ir�n "exigiendo tambi�n compensaci�n a Ir�n, por todas las personas a las que ha matado y herido gravemente".Para la generaci�n de Rezaei, las experiencias -y las cicatrices- de la guerra entre Ir�n e Irak todav�a cobran gran importancia. Cuando por fin se alcanz� un alto el fuego con Saddam, se produjo despu�s de que Rezaei presentara a los l�deres de Ir�n una sombr�a evaluaci�n de las necesidades militares si quer�a continuar luchando, recursos de los que carec�a la rep�blica.Para Estados Unidos, su nombramiento en seguridad es una se�al de que las negociaciones se volver�n m�s duras, opina Mehrzad Boroujerdi, acad�mico iran�-estadounidense de la Universidad de Ciencia y Tecnolog�a de Missouri."Es una se�al... 'No esperen ning�n tipo de concesi�n de nuestra parte, o si vamos a hacer concesiones, queremos algo de igual valor de parte de Estados Unidos'", explic� Boroujerdi."No es un solo hombre quien toma las decisiones... hay algunos pesos pesados sentados en ese consejo con �l. Pero estos tipos [los de l�nea dura] acabar�n imponi�ndose".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. 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