Si antes salíamos de casa con las llaves y la cartera, ahora es el móvil el que nunca se deja atrás. Sale a correr con nosotros, va a la playa, acompaña durante todas las vacaciones y se deja en la mesilla de noche para que nos despierte por la mañana (y podamos seguir mirando redes sociales sin levantarnos). Para muchas personas, ir sin móvil es como estar desnudos y, sin embargo, esa pequeña renuncia nos puede ayudar, especialmente en verano.
Cuánto tiempo pasamos con el móvil
Según la Encuesta TIC del INE 2024, el 95,8% de la población española de entre 16 y 74 años utilizó internet en los últimos tres meses, una cifra prácticamente universal, y hay que tener en cuenta que el principal dispositivo de acceso es ahora el móvil.
Un estudio de DatosRTVE indica que el uso del smartphone en España ronda las cuatro horas diarias, más aún para la generación Z, y con los mensajes de WhatsApp e Instagram como principales usos. El informe de la Fundación BBVA publicado este año pinta un panorama muy similar, con cuatro de cada diez españoles conectados a internet prácticamente todo el tiempo que están despiertos.
Lo que el tiempo de pantalla hace a la mente







